Libia podría ser escenario de otra intervención militar
EL CAIRO (DPA/AFP) – El presidente egipcio, Abdel Fattah al Sisi, pidió ayer al Consejo de Seguridad de la ONU que considere una intervención en Libia: “No hay elección”, dijo hoy en declaraciones a la televisión francesa Europe 1 al ser preguntado por el posible envío de una coalición internacional. Para ello, sin embargo, se necesitaría el visto bueno del gobierno y la población de Libia, señaló Al Sisi un día después de que sus fuerzas aéreas atacaran posiciones del Estado islámico (EI) en el país vecino a raíz de la publicación el domingo de un video supuestamente grabado en Libia que muestra la decapitación de 21 trabajadores egipcios cristianos coptos. “Si empeora la situación en Libia, constituiría desde nuestro punto de vista un gran peligro para la seguridad y la estabilidad”, dijo Al Sisi. “Y no sólo para la población en Libia, sino también para sus vecinos y para los europeos”. El ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shoukry, se encuentra en Nueva York para debatir con miembros del Consejo de Seguridad. Francia y Egipto han pedido una reunión urgente del gremio con autoridad para decidir una acción militar. Gracias al caos en que se ha sumido Libia desde la caída de Muammar Gaddafi en 2011, el Estado Islámico ha encontrado en ese país un terreno propicio para construir un nuevo bastión, una amenaza que multiplica las voces a favor de una intervención extranjera. En Libia, país rico en petróleo, se libra desde hace meses un conflicto entre dos gobiernos enfrentados por el poder, así como entre varias milicias: el gobierno y Parlamento resultado de las últimas elecciones y reconocido por la comunidad internacional sesiona en Tobruk, en el este del país, frente a otro con sede en la capital Trípoli y dominado por islamistas. El primer gobierno está dirigido por el general Khalifa Haftar, que dice combatir el “terrorismo” en el este del país, con el apoyo del parlamento y el gobierno reconocidos por la comunidad internacional; el segundo, “Fajr Libya”, formado principalmente por las milicias de la ciudad de Misrata (oeste), se hizo con el control de Trípoli el pasado verano y ha instalado un gobierno paralelo.