Libros: mucho más que un perro

“El amigo”, que llegó a las librerías en agosto, es una novela que engaña a primera vista. Podría resumirse como la relación de una escritora y un perro heredado, pero esa es apenas la superficie. En la profundidad está el duelo, el amor y el cambio de época.



Si hubiera que decirlo en unas pocas palabras, el libro “El amigo” se resumiría así: una mujer, escritora ella, recibe como herencia de su amigo muerto –escritor también– un perro enorme. Puesto de esa forma, el texto en cuestión podría carecer por completo de interés.


Pero sería injusto circunscribirlo a ese síntesis apretada. El trasfondo de la novela es sin dudas la relación, forzada por una tragedia, entre la narradora y el gigantesco y artrítico gran danés, que sufre la muerte de su amo. Una convivencia que, encima, transcurre en un pequeño departamento en Nueva York en el que están prohibidos los animales y por la que la escritora puede perder su vivienda.

Aclarada la cuestión que mueve las páginas, “El amigo” es mucho más que esa relación. El libro de la discreta Sigrid Nunez es una novela sobre el duelo, la amistad, la literatura, el cambio de época que nos toca vivir, la soledad, el dolor de las pérdidas, los estragos que ocasiona la corrección política, los hombres, las mujeres y los perros, claro.

El texto está plagado de citas de otros escritores que evidentemente forman parte de la biblioteca de Nunez, como “Desgracia” de Coetzee, “Mi perra Tulip” de J. R. Ackerley, varias e inteligentes citas de Natalia Ginzburg, Virginia Woolf, Rilke, Kundera, Philip Roth, por enumerar algunos.

Todas las citas sirven para que esta narradora solitaria, que da clases de lectura creativa, hable también de lo que la conmueve (los aspirantes a escritor que no quieren leer sino solo ser leídos; de ese estilo aséptico y anodino que impone la corrección política y que hace que cada vez se pueda hablar de menos temas; de las pequeñas miserias del mundillo literario), para que, de esa manera, pueda hacer a su vez el duelo con la literatura tal como ella la concibe.

“Lo que echamos en falta –lo que perdemos y lo que lloramos–, ¿no es eso lo que nos hace quienes, en lo más profundo, somos de verdad?”, se pregunta la narradora en este texto que se parece mucho a una larga carta de despedida y también de aceptación.

Pese a los temas, “El amigo” no es un libro amargo. Es más bien uno de esos libros sabios, que tienen los mismos altibajos y contradicciones que la vida. La narradora no se propone nada más –ni nada menos– que transitar una parte difícil de la vida, en la mejor compañía.


Una gran autora de perfil bajo

De bajísimo perfil, Sigrid Nunez es una experimentada escritora neoyorquina que ha recibido varios premios por las seis novelas que lleva escritas.
Es hija de una madre alemana y un padre chino-panameño que trabajaba sin pausa como cocinero en hospitales y los fines de semana en restaurantes.


Sigrid, lectora empedernida desde pequeña, llegó a estudiar en la universidad de Columbia y trabajó como asistente editorial de The New York Review of Books, donde conoció a Susan Sontag, que fue su mentora primera y su suegra después. De esa relación surgió su libro más conocido: “Recuerdos sobre Susan Sontag”, en los que cuenta las grandezas y miserias de la intelectual norteamericana.


Comentarios


Libros: mucho más que un perro