Lisboa vibra con la Eurocopa
En Lisboa no ven la hora de que empiece la Eurocopa y un cartel marca la cantidad de días que resta para que arranque el torneo más importante, después del Mundial. El de ayer decía «Todavía cuatro días».
Además del electrónico, que está en el aeropuerto de la capital portuguesa, los taxis llevan banderas del país lusitano, los habitantes engalanan sus balcones con escudos portugueses y la televisión dedica innumerables programas especiales.
Ninguna empresa o marca es ajena en su publicidad a hacer una referencia a la Euro 2004. Los políticos tratan de hacerse un hueco en las conversaciones de fútbol de cara a las elecciones europeas del domingo.
«En todo el país se extiende una controlada locura por la Eurocopa», publicó el «Jornal de Noticias» en su edición de ayer.
Los portugueses viven la fiebre del mayor acontecimiento celebrado en el país. Se esperan 1.200.000 de aficionados.