Lo condenaron por abuso pero seguirá en libertad

Ni la fiscalía ni la querella pidieron la prisión preventiva.

Por Redacción

BARILOCHE (AB).- Los testimonios de las víctimas fueron la prueba fundamental que los jueces de la Cámara Criminal Segunda de esta ciudad, César Lanfranchi, Gregor Joos y Héctor Leguizamón Pondal, tuvieron en cuenta para condenar a 10 años de prisión a un sujeto por el delito de abuso sexual reiterado agravado en perjuicio de las dos hijas de su pareja. Sin embargo no irá por el momento a prisión porque la sentencia aún no está firme. Ni la fiscalía ni la querella, en representación de las víctimas, pidieron que el acusado de 43 años sea detenido. Para mantener la libertad provisoria, los jueces ordenaron en la sentencia que el imputado debe fijar y mantener domicilio actualizado, no ausentarse sin autorización del tribunal de la ciudad y presentarse semanalmente en la dependencia policial mas cercana a su domicilio. También se le prohibió la salida del país. Los jueces los condenaron por abuso sexual reiterado agravado por la condición de convivencia preexistente y minoridad de las víctimas. Los hechos ocurrieron entre 1998 y 2002 cuando las víctimas tenían entre 7 y 11 años. Las hermanas vivían bajo el mismo techo porque el acusado era la pareja de su madre. Los abusos ocurrieron en la vivienda familiar. La investigación comenzó a partir de la denuncia de una de las víctimas que después de varios años se animó a hablar. El imputado alegó ser inocente y lo atribuyó a una saña de las hijastras. Según la sentencia a la que accedió “Río Negro”, el Fiscal de Cámara Martín Lozada había pedido 17 años de prisión para el imputado. Lo acusó por abuso sexual simple y agravado con acceso carnal en relación a una de las víctimas, en concurso real por la situación de convivencia. La abogada Marina Schifrin, por la querella, había solicitado 20 años de prisión, mientras que el defensor oficial Marcelo Álvarez Melinger solicitó la absolución. Los jueces destacaron que las declaraciones de las víctimas “impresionaron sinceras, espontáneas, propias de quien ha vivido realmente estas situaciones. Reflejaron angustia y dolor, superaron el discurso y fueron acompañadas en lo gestual. No merecieron crítica alguna”. Desestimaron la declaración de la madre de las chicas que no avaló las acusaciones de sus hijas. “Las hermanas coincidieron en el modo en que ocurrían los hechos. Ambas relataron estos tocamientos en todo el cuerpo y fundamentalmente en las zonas íntimas… En el único punto que no coincidieron es en el acceso carnal”, consignaron en la sentencia.


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