Lo condenaron sobre el filo de la prescripción

Ceferino Salinas cumplirá 6 años y 8 meses de prisión. El plazo por el crimen vencía el próximo jueves.

Redacción

Por Redacción

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Neuquén

NEUQUÉN (AN).- A más de cuatro años de esa noche del 30 de octubre de 2011 en el que un asalto a una despensa del barrio Mariano Moreno se cobró la vida de Haída Mariguín Valenzuela, ayer el último de los imputados en la causa, Ceferino Salinas, fue condenado a la pena de 6 años y 8 meses de prisión. En plena feria judicial pero con el apuro del vencimiento de las causas del viejo sistema penal, los jueces Mara Suste, Martín Marcovesky y Juan José Eulogio condenaron a Salinas por el delito de robo agravado por el empleo de un arma de fuego. En noviembre pasado Salinas había aceptado la responsabilidad, no del crimen, sino del robo ya que se demostró que él empuñó un cuchillo para amedrentar a la cuñada de Mariguín Valenzuela. El caso finalmente cerró ya que Salinas renunció a los plazos de impugnación, aceptó los planteos de los acusadores, y comenzó ayer mismo a cumplir su condena en el complejo penitenciario de Senillosa. Este caso es uno de los pocos procesos que tuvo dos juicios. En el primero, por jurados, en agosto de 2014 cuando fueron condenados Daniel Landaeta y Denis Cardozo. Y el segundo fue en noviembre del año pasado, aunque mediante un acuerdo. Ese 30 de octubre del homicidio Salinas y Daniel Landaeta ingresaron al mercado San Jorge de Chos Malal y Mitre, en el barrio Mariano Moreno. El primero tenía un cuchillo y el segundo un revólver con el que redujeron al hermano de Haída, Marcelo, a su mujer y su pequeña hija. Marcelo ya le había dado los 700 pesos que tenía en la caja registradora cuando se produjo un forcejeo en el que Landaeta disparó dos veces. Uno de los tiros le dio de lleno en la cabeza a Haída, que acaba de entrar al local al escuchar los gritos y el ruido cuando en medio del forcejeo rompieron una vitrina. Consumado el hecho los asaltantes huyeron ayudados por otros dos hombres que los aguardaban afuera, en motos. Ocasionales testigos, que los vieron cuando se alejaban, aportaron sus versiones. A partir de ellas se determinó que uno era Cardozo, mientras que el otro nunca fue identificado, ni delatado por sus compañeros. Landaeta fue condenado a la pena de 20 años de prisión de cumplimiento efectivo.


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