Lo que pasó en los últimos 10 minutos del accidente de tren en Galicia
Unos 400 metros antes de la curva, el maquinista recordó que debía haber empezado a frenar el tren.
TRAGEDIA EN ESPAÑA
Un minucioso informe del contenido de las cajas negras elaborado por la Unidad Central de Criminalística de la Comisaría General de la Policía Científica española detalla lo sucedido en las comunicaciones previas al accidente de tren, revela ahora la prensa ibérica.
Una información obtenida por la agencia Efe sostiene que el tren El Alvia partió de Orense a 100 kilómetros por hora. Tres kilómetros después alcanzó los 200 km/h, velocidad de crucero que mantuvo hasta poco antes de llegar a Santiago de Compostela. Junto a la hoja de ruta en la que el conductor revisaba las indicaciones del trayecto que iba a realizar y el cuadro de velocidades máximas, una señal le avisó en el kilómetro 77 de la proximidad de la curva de A Grandeira.
En esta parte del recorrido situado a 10 km del punto donde se produjo el accidente, una sucesión de túneles de 700 metros cada uno desemboca en un largo viaducto. Este tramo precede al túnel de Santiago. Cuando el maquinista salió de este último, se encontró en la curva del fatídico suceso. Estaba a menos de 400 metros de este punto cuando se percató de que 3,5 kilómetros antes debía haber comenzado a frenar. Pero ya no había tiempo.
Los instantes previos al accidente
20:39:06h – El maquinista del Alvia S-730 con destino Ferrol, Francisco José Garzón, conducía a 199 kilómetros por hora cuando recibió una llamada de Antonio Martín Marugán, revisor del convoy. Nueve segundos después, comenzó la conversación entre ambos, sin que aminorase la velocidad del tren. Tal y como ha reconocido el propio Martín Marugán, lo llamó para pedir al conductor que parara en una vía concreta de la estación de Pontedeume (A Coruña), donde el tren llegaría una hora y media después, para facilitar la bajada de una familia con hijos.
20:40:48h – Se escucha un aviso acústico de “señal avanzada E’7-Vía Libre”, que indicaba que estaba próxima una bifurcación, en este caso, de A Granderia. Este indicador dejó constancia de que el tren se aproximaba a Santiago de Compostela, más concretamente a un punto en el que el límite de velocidad es de 80 km/h.
20:40:55h – Garzón seguió hablando por el teléfono. Entonces se registró el último sonido de la conversación registrada en la caja negra del tren, cuando se encontraba a 400 metros de la curva de la tragedia. En ese momento, según consta en el informe pericial, se escuchó “el último sonido de voz exclamativo del maquinista”. En la grabación se oye un largo grito del maquinista, que probablemente se percató de que se estaba acercando a la curva peligrosa en la que el límite de velocidad era menor al que circulaba. El tren circulaba a 195 kilómetros por hora exactamente. El informe asegura que en este instante se cortó la comunicación entre el maquinista y el revisor del tren.
20:40:56h – El tren pasó por una baliza y se escuchó una nueva señalización acústica que advertía de nuevo al conductor del tren de que se aproximaba a la curva de A Grandería. El convoy se encontraba a menos de 500 metros del lugar el accidente.
20:40:59h – Francisco José Garzón activó el freno de emergencia cuando el convoy que conducía circulaba a 195 kilómetros por hora.
20:41:02h – El maquinista volvió a escuchar el aviso acústico de la baliza que le advertía de la proximidad de la curva de A Grandeira. Según el libro de ruta, en el kilómetro 84,171, donde la velocidad permitida es de 80 km/h, el tren circulaba a 160 km/h.
20:41:06h – El convoy descarriló cuando circulaba a una velocidad de 179 kilómetros por hora en el punto kilométrico 84,413.
20:41:17h – Acaba el sonido registrado en la caja negra.
Fuentes: agencias y La Información