Los cortes de calles y rutas fueron clave para afectar las actividades
Pese a la tensión previa, en el primer día no hubo incidentes.
Los cortes de calles, avenidas y rutas en distintos puntos del país, sumado al temor de posibles incidentes en esas protestas, fueron un factor clave para la reducción de actividades durante la primera jornada del tercer paro nacional contra el gobierno de Fernando de la Rúa.
Aunque las oficinas públicas quedaron vacías apenas comenzó la medida de fuerza y el impacto se sintió en las escuelas y universidades, las grandes demostraciones callejeras quedaron reducidas a pequeñas protestas -cacerolas en mano- y aisladas «ollas populares».
En el resto del país se registraron algunos cortes de rutas (Ver infograma), y pese a que se preveía lo peor, no se reportaron incidentes. Esta situación fue destacada por el presidente De la Rúa quien anoche sostuvo que «la jornada transcurrió en paz» y «no ha habido incidentes graves». Los ministros del Interior, Federico Storani, y de Trabajo, Patricia Bullrich lo mantuvieron en todo momento informado de lo que acontecía en todo el país.
En cuanto a la incidencia de la medida de fuerza, a CGT disidente de Moyano evaluó como «total» el acatamiento y acusó al gobierno orquestar «una campaña de terror» propia «de un sistema dictatorial».
Durante toda el día el gobierno mantuvo latente la posibilidad de disponer la ilegalidad de la huelga, pero como no se registraron incidentes de gravedad, anoche salió a descartar esa posibilidad. («No lo declararán»)
Durante el acto central frente al Congreso que fue opacado por la lluvia, el titular del ala disidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano dijo que «ellos (el gobierno) tienen que hacerse responsables del hambre y la miseria en la que han sumido a nuestro pueblo (…) pero si hay más hambre y más miseria también va a haber más lucha».
La replica no se hizo esperar y fue el ministro del Interior, Federico Storani el que hizo blanco contra la dirigencia de las tres centrales obreras. «Los gremialistas que convocaron a la medida de fuerza son dirigentes que no dirigen» y desatan un proceso que no controlan como la violencia que existió en algunos puntos del país».
Ola de temor
Los piqueteros cortaron accesos a la Capital y las principales ciudades del interior con la tradicional quema de neumáticos.
Ese hecho, sumado al temor de que se produzcan incidentes, motivó, motivo que muchos comercios cerraran sus puertas.
Un importante número de empleados públicos y maestros, nucleados en la CTA, abandonaron sus tareas a las 12, en coincidencia con el inicio del paro.
Del lado de los disidentes, la huelga se sintió desde el mediodía en los empleados judiciales, camioneros, taxistas y trabajadores metalúrgicos, mecánicos y de dragado y balizamiento, mientras que los choferes de colectivos comenzaron el cese de actividades a las 18.
Durante los últimos días hubo atentados contra colectivos y hoy se registraron algunas amenazas.
Los empresarios del sector prometieron servicios mínimos aunque temen que se produzcan nuevos atentados.
El gremio de los conductores de locomotoras (La Fraternidad), prometió cortar hoy las vías para evitar que circulen trenes.
Desde esta medianoche, con el paro de la CGT-oficial, se sumarán a la medida de fuerza los ferroviarios, bancarios, empleados de comercio, públicos de UPCN, trabajadores de la sanidad, gastronómicos, construcción, Luz y Fuerza, correos, teléfonos, químicos y obras sanitarias, entre otros.
Bajo el título «Es total el paro de 36 horas contra el modelo económico», la CGT disidente felicitó «a los millones de argentinos y argentinas que al parar y manifestar han demostrado una dignidad para elogiar y un profundo amor por esta tierra y por salvar nuestra Nación».
Moyano habló de «total» acatamiento
La CGT disidente de Hugo Moyano evaluó como «total» el acatamiento y acusó al gobierno orquestar «una campaña de terror» propia «de un sistema dictatorial».
«De nada sirvió la campaña de terror orquestada por el gobierno, especialmente por los ministros de Trabajo, Patricia Bullrich, y de Interior, Federico Storani, propia de un sistema dictatorial» y que «persigue justificar el éxito de la protesta por el temor de los trabajadores frente a supuestos actos de violencia alentados por el propio» Ejecutivo, señaló la CGT «rebelde».
A través de un comunicado, la entidad gremial explicó que «la principal violencia es la del modelo económico, del desempleo, de la miseria, de la muerte de nuestros niños, de la destrucción de la riqueza nacional, de la rebaja de salarios, de la destrucción de la salud y la educación popular».
«Y de ella es cómplice el presidente de la Nación, Fernando De la Rúa, al profundizar -traicionando promesas electorales- la inequidad que plantea esta verdadera tiranía de los mercados, como bien lo caracterizada el reciente documento de los Obispos», remarcó el documento con la firma de Hugo Moyano y de Julio Piumato.
No lo declararán ilegal
El gobierno nacional decidió anoche no declarar ilegal el paro que están realizando las centrales obreras, anunció la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich.
«Lo damos por descartado», dijo Bullrich, «habíamos dicho que en la medida en que ésto se convirtiese en un acto violento, íbamos a declarar ilegal el paro, pero como ésto no ocurrió, no lo vamos a declarar ilegal».
Bullrich, junto al titular de Interior, Federico Storani, ofrecieron una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno.
Destacó que el Estado garantizará los servicios esenciales y opinó que los sindicalistas que anunciaron cortes de rutas y calles «son dirigentes que no dirigen y cometen un acto de irresponsabilidad».
«Entendemos que la situación es difícil en lo económico y social y está clarísimo que el pueblo dice que no se va a solucionar con un paro nacional que no construye, y menos si se quiere crear un clima de violencia», afirmó Storani.
Fuerte adhesión en universidades y escuelas
La primera jornada del paro tuvo ayer un alto acatamiento en universidades y escuelas, estatales y privadas.
Los docentes de la mayoría de las jurisdicciones cumplen a partir de hoy una huelga de 36 horas, que comenzó recién a media mañana en las escuelas, cuando por razones de seguridad se decidió enviar a los alumnos a sus casas, en tanto en Chaco, Río Negro , Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, donde el paro es por 48 horas, la adhesión fue superior al 80%, informaron fuentes sindicales.
La huelga fue convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) -que contabiliza la cuarta del año- la Unión Docentes Argentinos, el Sindicato Argentino de Docentes Particulares y la Federación Nacional de Docentes Universitarios, que coincidieron en objetar el acuerdo de congelamiento del gasto público firmado por los gobernadores y los escasos recursos que destina al sistema el presupuesto 2001. En la Ciudad de Buenos Aires, el ausentismo docente fue 67% en jardines de infantes; 70% en las primarias; 75% en secundarias .
En la provincia de Buenos Aires, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) informó que el mayor acatamiento a la medida fue 80 % en el conurbano, Mar del Plata y Bahía Blanca.
Cómo respondió el interior
Trabajadores de distintos gremios abandonaron ayer sus puestos de trabajo se movilizaron y cortaron calles en varias de las principales ciudades del interior del país, en adhesión al paro por 36 horas convocado por la CGT disidente y la CTA.
Amplio acatamiento, centenares de piquetes y siete detenidos en Mar del Plata, fueron los hechos más salientes de la jornada de ayer.
La presencia policial fue notoria en todas las capitales provinciales y, en especial, en barrios donde existían hipótesis de incidentes, como en los alrededores de los supermercados de los asentamientos más pobres de Rosario.
En la ciudad de Rosario y en Gran Santa Fe, el paro superó el 90% según fuentes gremiales y se espera repetir hoy el éxito de la protesta.
En la capital santafesina el servicio público de transporte fue suspendido a partir de las 10 de la mañana y en Rosario fue escasa la circulación de colectivos a partir del mediodía.
En Rosario se realizó una movilización por el centro de la ciudad con la participación de más de 1.500 personas, registrándose un incidente entre la Corriente Clasista y Combativa y los otros gremios
En la provincia de Buenos Aires, fue cortado el camino entenario a la altura de la localidad de Manuel B. Gonnet Otro corte se realizó en la rotonda de 60 y 128 por parte de camioneros y afiliados de la UOM frente a los portones de ingreso de la destilería Repsol YPF, para evitar que camiones cisternas puedan abastecer de combustible a las estaciones de servicio.
En Córdoba, la actividad decreció después del mediodía y por la tarde se convirtió en una ciudad desierta con los negocios cerrados y escasas líneas de transporte. Los trabajadores municipales que el martes pasado protagonizaron graves enfrentamientos con la policía, repitieron el lanzamiento de algunas bombas de estruendo contra las fuerzas de seguridad, cuando abandonaban el Palacio Municipal rumbo a la concentración convocada por el MTA y el CTA.
En Mar del Plata fueron detenidos tres jóvenes por atentar contra un colectivo y cuatro menores, a quienes se les encontraron piedras y bulones. Los comercios del centro marplatense empezaron a bajar sus persianas a partir del mediodía por temor a las agresiones y la ciudad quedó virtualmente cercada de piquetes.
(DyN e Infosic)
Le pegaron un botellazo a Roggero
El presidente del bloque de diputados del PJ, Humberto Roggero, fue abucheado y agredido en las inmediaciones del Congreso por activistas defensores de los presos de La Tablada. Roggero, junto con sus pares Saúl Ubaldini y Graciela Camaño, estaban hablando con la prensa cuando fue increpado por esos activistas y algunos camioneros.
El diputado recibió un botellazo en su cabeza al intentar retirarse.
En tanto, en San Juan, una diputada radical fue agredida con «huevos y botellazos» por manifestantes que marchaban hasta la Legislatura sanjuanina. Delia Papiano responsabilizó por los hechos a un grupo de «intolerantes».