Los desafíos que plantea la internacionalización rionegrina



Lucía Ducant/Bruno Mocciola*


Tradicionalmente, la política exterior y el desenvolvimiento en la arena internacional han estado reservada exclusivamente a la competencia de los Estados. Sin embargo, en las últimas décadas (y en parte como consecuencia de la revolución tecnológica y la globalización originadas en el siglo pasado) comenzó a tomar mayor relevancia la presencia de actores subnacionales en el sistema internacional.

Río Negro debería elaborar, proyectar y poner en funcionamiento una agenda de vinculación internacional que, de acuerdo a los intereses propios, le posibilite concretar objetivos

Nos encontramos en un mundo cada vez más conectado y caracterizado por fenómenos que trascienden las fronteras estatales. En este marco, regiones, provincias e incluso municipios cobran un creciente protagonismo en el mundo.

La participación de los mismos en el ámbito internacional es cada vez mayor y los beneficios de la misma parecen ser numerosos; ya no dependen del Estado nacional para poder hacer valer sus intereses en el ámbito externo, aunque hay cuestiones en las cuales necesitan su autorización.

Ahora bien, la autonomía externa de los actores subnacionales no significa la disgregación del poder nacional ni la concesión de atributos que competen únicamente al Estado.

En contraposición, se trata de un “poder compartido” entre dichos actores y la Nación con el objetivo de coordinar la gestión de recursos y las acciones tendientes a satisfacer una cada vez mayor gama de necesidades de la población situada en estas regiones, provincias o municipios.

En este contexto, consideramos que la provincia de Río Negro debería elaborar, proyectar y poner en funcionamiento una agenda de vinculación internacional que, de acuerdo a los intereses propios, le posibilite la concreción de los objetivos necesarios para atraer múltiples beneficios económicos y sociales.

Para ello, la política de internacionalización rionegrina debe ser considerada una política pública que tenga proyección a largo plazo.

Entre los beneficios que traería la vinculación internacional de la provincia podemos citar los siguientes: una mayor comercialización de la producción local, incluyendo la búsqueda y adquisición de nuevos mercados donde depositar los productos; la atracción de inversión extranjera desde diversos organismos financieros internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); la incorporación a redes internacionales de actores subnacionales con el objetivo de intercambiar ideas y experiencias sobre diversas temáticas como, por ejemplo, medio ambiente, diseño urbano, nuevas tecnologías, pobreza, educación, lucha contra el narcotráfico; apertura de nuevos destinos turísticos, entre otros.

Por lo tanto, desde la provincia se deben destinar los recursos necesarios para una correcta inserción internacional. Los beneficios que se encuentran en el sistema son múltiples y de gran potencial para el desarrollo local.

*Licenciados en Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional del Centro


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