Los hielos del Nahuel Huapi
Una laguna con témpanos despliega su encanto en las laderas del cerro Tronador y regala una imagen única en el norte de la Patagonia. Ubicada junto al glaciar Ventisquero Negro, que retrocedió, duplicó su superficie y atrae a cientos de turistas.
bariloche
Habitualmente, para ver un témpano, hay que viajar a Santa Cruz o aún más al sur. No obstante, desde hace cinco años, no hace falta ir tan lejos, pues el monte Tronador, el más alto del Parque Nacional Nahuel Huapi (PNNH), tiene en sus laderas una hermosa laguna con témpanos. En los recientes veranos la laguna, ubicada junto al Ventisquero Negro creció muchísimo y hay decenas de trozos de hielo flotando, una imagen única en Patagonia Norte. Se puede admirar diariamente, durante la excursión a Tronador y Pampa Linda.
“En los últimos años el ventisquero retrocedió más de 150 metros y paralelamente la laguna duplicó su superficie”, explicó el guardaparque Pablo Agnone, jefe de la zona oeste del PNNH. Dijo que esto es producto de las mayores temperaturas que se registran durante los veranos y también por la menor cantidad de nieve en los inviernos.
En la práctica, también retroceden (se derriten) los siete grandes glaciares que tiene la montaña en su parte alta, tanto los de Chile como situados en Argentina. El Casa Pangue y el Frías se divisan desde el cruce por los lagos a Chile; el Alerce y Castaño Overa cuando se sube al refugio Otto Meiling y los glaciares Río Manso y Blanco se ven desde Pampa Linda.
Cuando uno se para frente al ventisquero Negro ve en lo alto el glaciar Río Manso. Desde allí, periódicamente caen bloques de hielo que al rebotar sobre las rocas producen los tradicionales ruidos que originaron el nombre de la montaña Tronador.
Hace cincuenta años el ventisquero Negro cubría totalmente la actual laguna y era un lugar habitual para los cursos de escalada en hielo, en especial para principiantes. Hace una década que dejaron de hacerse y hoy solo se puede escalar en la parte alta de la montaña, donde el deshielo también fue muy importante.
Agnone explicó que en los días pico de verano, suelen visitar Pampa Linda entre 1.800 y 2.000 personas por día.
Los que arriban en excursión turística visitan previamente la Cascada Los Alerces, que se forma en el río Manso. Muchos almuerzan en Pampa Linda y otros lo hacen al final del camino, donde hay una confitería, baños públicos y también fogones y área de uso diurno libre, un lugar ideal para hacer un asadito o picnic.
En Ventisquero Negro está prohibido bajar hasta la laguna, lo cual este diario realizó con un permiso especial, para poder realizar las fotografías. “Hay carteles y una baranda, y pedimos a los visitantes que no bajen, pues queremos mantener limpia el área y también por razones de seguridad”, explicó el guardaparque.
Si bien los bloques de hielo que caen al agua son muchos más pequeños que los del glaciar Perito Moreno, donde hubo accidentes fatales, nunca está de más extremar la prudencia. Otra cosa que suelen hacer algunas personas imprudentes es subirse a los témpanos, lo que puede ocasionar un accidente grave si hay caída al agua.
¿Que diría Sigfrido Rubulis si hoy vería la laguna en el sitio del Ventisquero Negro? El recordado glaciólogo, vivió varias décadas al final del Mascardi y estudió los glaciares de la montaña. Todo cambió. Los hielos se derriten y su casa luce abandonada, a punto de derrumbarse.
(Agencia Bariloche)