Los merenderos de Neuquén duplicaron la demanda

La pandemia dejó sin recursos a los trabajadores informales. Se reemplazó la copa de leche por el almuerzo. Además de niños, concurren sus padres y adultos mayores.



Muchos no pueden realizar changas para llevar el alimento a sus familias.

Muchos no pueden realizar changas para llevar el alimento a sus familias.

Los responsables de los merenderos están apremiados porque se duplicó la demanda de alimentos en las bocas de atención de los merenderos que dependen de la organización Barrio de Pie.

Desde mediados de marzo, con las normas de aislamiento obligatorio y cuidados sanitarios, la merienda en los comedores populares se atiende bajo la modalidad de viandas, según explicó Sebastían Ibalos, de la organización comunitaria.

Tras casi un mes y medio de las restricciones para evitar el contagio masivo del COVID 19, la asistencia de las personas que dependen del trabajo por la vía informal y que no pueden circular para vender sus productos u ofrecer sus servicios, aumentó al doble de las posibilidades de entrega de viandas.

Dato

100
personas concurren a cada comedor. Antes de la pandemia por el coronavirus, la demada era de 45 o 50.

Ibalos describió que en los sectores más alejados de la zona oeste en donde trabaja Barrios de Pie, como Los hornitos, Cuenca XV o la zona de la Meseta “no sólo se duplicó la cantidad de gente que necesita una porción de alimento, sino que comenzaron a asistir a familias completas”, describió.

Ejemplificó que al menos unos 8 ó 9 merenderos debieron cambiar de horario para entregar alimentos a la hora del mediodía. Y fue notorio que además de niños, sus madres y adultos mayores, se acercaran. “Hombres de unos 20 a 35 años que habitualmente hacían changas o trabajaban por hora, pero al estar todo cerrado y sin posibilidades de contratación para esos trabajos diarios con los que proveían al hogar, no tienen dónde conseguir el ingreso que lograba a diario”, detalló

“Se transformaron en comedores porque el tipo de alimentos que necesitaban las personas comenzó a ser la única que tenía al día; cesaron las actividades recreativas que había con los chicos y los adultos jóvenes que dejaron de hacer changas, empezaron a formar parte” de la demanda de alimentos, agregó.

Ibalos dijo que Barrios de Pie está en tratativas con Desarrollo Social de la provincia para solicitar un incremento del importe que recibe la organización para la atención de los merenderos.

El pedido de mayor colaboración económica se basó no sólo en que se duplicó la demanda de cada merendero, sino que el tipo de alimentos dejó de ser la merienda para ser el principal plato del día, y que el rango etario dejó de ser el de los niños.

“Es muy difícil decirle a una persona que cae pidiendo comida, que está todo en revisión. El Estado tiene que ayudar”.

Sebastián Ibalos, referente de la agrupación Barrios de Pie.

“En este tiempo conseguimos donaciones de comerciantes y de particulares que siempre son solidarios con los que menos tienen; pero necesitamos asistencia desde el Estado” porque la demanda es mucha, explicó.

Barrio de Pie cuenta con 30 merenderos en los que antes había entrega de alimentos para 35 a 40 personas. Ahora se atiende una demanda de 100 personas, en su mayoría, adultos. Ocho espacios están funcionando en horarios del mediodía.

“Tuvimos que abrir merenderos en lugares donde no teníamos, como en Centenario y Neuquén, adaptamos lugares donde se daba la copa de leche como en Villa Ceferino y Los Hornitos”, concluyó el referente.


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