Los números del presidente

Mar del Plata

Pese a acordar con la cuarentena presidencial , confieso que me preocupa que decisiones de vida o muerte (como implica, por ejemplo, el protocolo “ético” en desarrollo en el Ministerio de Salud) se tomen en base a interpretaciones erróneas de los datos que presentó el presidente el viernes.


Dejando de lado el furcio de comparar los números de infectados en Argentina en 30 días con Italia después de 100 días de epidemia, o la afirmación que de no haberse hecho la cuarentena tendríamos ahora 45.000 infectados (¡alguien tiene que irse a marzo por esa!), su teoría de que la cuarentena logró extender el tiempo de duplicación de 10 días a 11 y monedas, no es verosímil debido a que no sabemos cuántos infectados hay, cosa que depende del testeo masivo que el mismo presidente afirma que no se puede realizar porque carecemos de recursos.


Trump alardeó hace un mes que en USA sólo tenían un puñado de casos y que, a diferencia de Italia, ahí no pasaba nada. A las dos semanas esos pocos se transformaron en más de 30.000 infectados con los resultados aterradores que hoy conocemos. Los resultados están a la vista: EE.UU. puede llegar a perder más gente en esta guerra contra un virus nanoscópico que en la Segunda Guerra Mundial contra Hitler.


Richard Feynman decía que si uno no tiene bien los números no tiene nada. Le sugiero al presidente que efectúe testeos masivos a cualquier costo, que revise con sus asesores expertos los datos que presentó, y muy específicamente que se enfoque en el seguimiento de los 10.000 “repatriados” que se transformaron, por arte de magia, en 200.000.

Un simple cálculo muestra que si sólo el 1% de ellos estuviesen infectados en un mes causarían efectivamente las 45.000 infecciones que mencionó el presidente- y no creo que el “ciberpatrullaje” alcance para controlar su aislamiento social.


Leonardo Peusner
leonardopeusner@gmail.com


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