Los problemas de seguridad están en debate en Viedma

La cantidad de casos y la preocupación de los vecinos reinstalaron el tema en la capital provincial. Las estadísticas oficiales no reflejan un aumento considerable y una de las discusiones centrales pasa por la constitución del Consejo de Seguridad.





La aparición de algunos hechos resonantes, con el uso de armas de fuego; la preocupación de los vecinos de distintos sectores de la ciudad y el trasfondo político pusieron en debate el tema de la seguridad en la capital provincial donde se registran cuatro denuncias diarias por diferentes delitos.

En este contexto quedó atrapada la discusión por la constitución del Consejo de Seguridad local que es pedido por distintos sectores e “innecesario” para el gobierno municipal.

En apoyo a su convocatoria se alzaron las voces opositoras en el Deliberante y hasta de la presidenta de la bancada oficialista, donde la mayoría apoya la decisión del intendente Pedro Pesatti de priorizar el trabajo junto a las autoridades provinciales antes que convocar aquel espacio de representación colectiva.

En ese marco, el municipio se aparta y descarga en la provincia, valorizan los acuerdos para la instalación de más de 20 nuevas cámaras de vigilancia en Viedma y El Cóndor, la mejora de la iluminación en los espacios públicos y la reorganización de las tareas preventivas de la policía que -desde fines de junio- dispuso incrementar personal en horarios vespertinos y nocturnos y en las jurisdicciones de las Comisaría 30º, del barrio Guido; y de la 38º, del Lavalle; con las presencias de las Unidades Especiales como la Brigada Motorizada y de Apoyo, y del grupo COER.

En cuanto a los números oficiales, hasta el pasado miércoles 18 se registraron casi un millar de denuncias con 877 entre robos, hurtos y abusos de armas y 96 de robos agravados por el uso de armas.

La estadística actual no difiere mucho de los últimos años, tanto en la cantidad como en la gravedad de los delitos. En 2018 hubo 1.510 y 179, en 2019 fueron 1.385 y 138, y en 2020 -pandemia mediante- bajaron a 983 y 99.

Juan Peralta, fiscal jefe de la primera circunscripción, señaló que “en la cantidad de causas que ingresan al sistema penal a través de los mecanismos formales no se advierte una variación sensible “ en los últimos años, al tiempo que reconoció que hay hechos “que no se denuncian” por diferentes motivos.

Las preocupaciones más expuestas por distintos vecinos son el uso de armas entre los menores de edad y la reincidencia por la falta de condenas.

En ese sentido Peralta señaló que “el número total de delitos cometidos por menores no supera el 10%, es siempre parecido” y recordó que “en los últimos meses hubo condenas para personas menores de edad” que “al ser menores punibles, entre los 16 y los 18 años, se los declara responsables pero no se les puede imponer penas hasta que tienen 18 años y desde que están condenados se inicia un tratamiento tutelar”.

Sobre el segundo punto dijo que “actuamos en base a las normas de procedimiento que nos rigen” y en los procesos “en base a la prueba colectada, al delito, los antecedenes y, después, termina resolviendo un juez. Hacer una generalización así no es prudente ni certera”.

Destacó que en el Ministerio Público Fiscal “cuando tenemos elementos vamos siempre para adelante y tenemos muy en cuenta la opinión de la víctima, que es un punto importante que ha instalado el nuevo Código Procesal”.
También señaló que tiene todos los elementos para poder trabajar a veces con limitaciones en los tiempo por la pandemia.


Cullumilla pidió por el “trabajo conjunto”


El tema es una “preocupación de todas las fuerzas políticas y permanente de los vecinos” por “todos los hechos que se sufren en nuestra ciudad”, explicó Silbana Cullumilla, la presidenta del bloque de concejales de JSRN.

Dijo que “coincidimos en el crecimiento, en la cantidad de hechos delictivos” y una de las mayores preocupaciones es “la portación de armas de los menores, de los 16 a 22 años”.

Tras participar en distintos encuentros con autoridades y vecinos señaló que “coincidimos que todos los sectores políticos, la Justicia, los organismos provinciales y el municipio estemos trabajando en una mesa no muy amplia, sino por sectores, por barrios; buscando articular distintas acciones”.

Resaltó que “hay instituciones que hacen un gran trabajo social en los barrios y tenemos que apoyarlos como Estado” y enfatizó que “si no actuamos como debemos, en un año y medio va a ser tierra de nadie”.

En su análisis sostuvo que “como municipio colaboramos con la iluminación, con los talleres que se dictan en las distintas Junta Vecinales, siguiendo más de cerca toda la problemática social” y no dudó al señalar que “la pandemia agravó la situación” y también “la falta de empleo, la falta de una mirada hacia el futuro”.


Los vecinos “estamos en una instancia de cansancio y temor”


Alejandra Guerrero, vecina del barrio Lavalle participó en la reunión con concejales porque “es una situación que nos aqueja y preocupa y queremos ocuparnos de una situación que hoy nos sobrepasa, estamos en una instancia de cansancio, de temor, tenemos que ser la voz de nuestros vecinos”.

Con experiencia en el trabajo vecinal señaló que “es muy difícil tener una solución mágica en esto. Hay años de una acumulación de desinterés de algunas áreas, de falta de recursos” y “podemos aportar desde nuestro lugar, desde lo que los vecinos nos dices y está cada vez peor”.

Recordó que “pedimos de manera urgente que se conforme el Consejo de Seguridad local” y señaló que “desde un par de años atrás las cosas han cambiado, el Estado tenía previsto que esto podía pasar, en todo este tiempo de confinamiento se podría haber tomado alguna medida previa para que no tengamos este colapso, esta situación tan compleja”.

Guerrero agregó que “nos preocupa el sector de menores que es el que está más complicado, da la impresión que puden hacer lo que quieran” en distintos barrios y anticipó que “si no tomamos medidas concretas e integrales no vamos a poder avanzar” porque “Viedma dejó de ser la ciudad tranquila que fue en algún momento”.


Para el Ejecutivo, ese ámbito de análisis “no es necesario”


Marcos Castro, jefe de Gabinete del municipio, dejó en claro que el Consejo de Seguridad no es una prioridad para el Ejecutivo.

“Continuaremos reuniéndonos para abordar las problemáticas que fueron planteando, muchas relacionadas con situaciones que ya venimos trabajando en relación a la política de seguridad en articulación con la provincia” dijo sobre una reciente reunión en el Deliberante.


Si bien los vecinos pidieron por el Consejo, Castro señaló que “nosotros planteamos que no existe la obligación de parte del intendente de convocar al Consejo” y agregó que “para algunos la situación de la inseguridad podría tener alguna resolución o claridad en tanto se convoque al Consejo y planteamos que se estaban condicionando algunas acciones interinstitucionales a la conformación de ese Consejo”.

Remarcó que “no es necesaria la constitución de un Consejo de Seguridad para abordar cuestiones que hacen a esta materia por la sencilla razón del contacto fluido con las autoridades provinciales” y “la voluntad de llevar adelante reuniones con distintas áreas”.

El consejo funcionó en años anteriores pero “en la actualidad nos parece que la situación no es así, tenemos que darnos cuenta que mientras existe el vínculo con la provincia la constitución de un Consejo de Seguridad no es la alternativa” y propuso “tener mayores espacios de reuniones, ampliarlas y seguir el contacto con los vecinos”.

No es necesaria la constitución de un Consejo de Seguridad para abordar esos temas por la fluida relación con la provincia”.

Marcos Castro, jefe de Gabinete municipal.

El Consejo: “un pedido de los propios vecinos”


Luciano Ruíz, concejal del Frente de Todos, impulsó el pedido para convocar al Consejo local de Seguridad “porque es una demanda concreta de los vecinos”, dijo.

La propuesta fue presentada a fines de junio en la comisión de Gobierno del Deliberante y desde allí partió la solicitud para el intendente que todavía no tuvo una respuesta concreta.

“Nadie puede ni debe hacerse el desentendido ante la problemática de la seguridad. Es un tema complejo con múltiples causas que deben ser atacadas desde un abordaje integral, por eso la urgente necesidad que se convoque al Consejo para aportar ideas y trabajo conjunto” dijo Ruíz.

Agregó que “deslindar responsabilidades como pretende el intendente es un acto irresponsable de especulación política”.

Porque “para nosotros gobernar es hacerse cargo, y eso es lo que están pidiendo hoy nuestros vecinos”.


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