Una foto de otros tiempos cuando Carreras asomaba en la actividad pública.
Región

Los que apostaron por Arabela Carreras cuando nadie la conocía

“Río Negro” reconstruyó los inicios en la política de la gobernadora electa, a partir de los testimonios de sus excompañeros en Bariloche. Cómo pasó de ser secretaria privada de Alberto Icare a primera candidata a convencional municipal y presidente del cuerpo que reformó la Carta Orgánica.

La gobernadora electa Arabela Carreras recaló en la política a partir de los vínculos tejidos desde su trabajo como docente en un nocturno de adultos y en sus inicios en la función pública sobresalió como una mujer perseverante y trabajadora, de elecciones pragmáticas y alta volatilidad ideológica.

Ese perfil surge de las impresiones transmitidas por algunos de sus antiguos compañeros, que participaron en el gobierno municipal encabezado por Alberto Icare (2003-2008) y trabajaron con Carreras en la convención reformadora de la Carta Orgánica.

Hugo Cejas fue secretario de Turismo en la primera etapa del gobierno de Icare y luego concejal por el partido SUR. Dijo que recuerda de Carreras los tiempos en los que compartieron bloque en el Concejo.

“No parecía que pudiera llegar tan alto, pero supongo que a esta altura tiene un training superior al de aquel momento -señaló Cejas-. Un tema por el que trabajamos mucho y del que estábamos convencidos fue el vertedero regional para Bariloche. Yo ahora no la voté, pero me gustaría que Arabela siguiera con ese proyecto, porque estuvimos ahí de lograrlo”.

Le va a imprimir carácter propio a la gestión, más allá de los deseos de su padrino político. Posiblemente haya algún ruido allí.

Julio Accavallo, exconvencional municipal y exdiputado nacional.

Otro que no la votó -pero que se presenta como quien acercó a Carreras a la política- es Adolfo Fourés. En 2003 era secretario de Gobierno y hombre fuerte de la gestión Icare, cuando en el municipio había quedado vacante la secretaría de Cultura. “Yo pensé en Arabela, porque la conocía del Centro de Nivel Medio para Trabajadores, donde dábamos clase. Me parecía alguien capacitado para el cargo -recordó Fourés-. Se la presenté al Beto (por Icare), pero él prefirió integrarla como secretaria privada, porque su primer secretario, Aníbal Hernández, se iba a la Legislatura”.

Dijo que hace mucho que no se ven, de modo que no puede evaluar de cerca su evolución en los años recientes. Pero admitió que durante largo tiempo mantuvieron “relación cotidiana” y que fue decisión suya proyectarla como primera candidata a convencional municipal en 2006.

“Fue una jugada mía y con eso hay una historia particular. La gestión de Beto estaba en un mal momento, porque la postura del gobierno provincial era muy agresiva. A mí se me ocurrió poner a Arabela, porque tenía bajo conocimiento y baja intención de voto. Si perdíamos no iba a ser culpa del Beto y si salía bien era todo ganancia. Hoy podemos decir que salió bien”, relató Fourés.

Opinó que Carreras “ha tenido suerte e inteligencia. Con las dos cosas combinadas se puede llegar lejos”. Agregó que “es un caso análogo al de Weretilneck”, a quien dijo conocer desde los años 80, cuando ambos militaban en el partido Intransigente. “Sin tragedia de por medio, la historia de Arabela es parecida”, comparó.

Pronósticos de choque

Julio Accavallo fue diputado nacional por el Frente Grande y después de dejar el Congreso secundó a Arabela Carreras en la lista de convencionales de 2006. En aquel proceso de reforma trabajó como presidente del bloque del FpV.

En relación con los compartido durante la Convención la recuerda como “una persona inexperta, pero con personalidad fuerte, muy trabajadora y bastante pragmática desde el punto de vista ideológico”.

Convocado a ampliar este último punto, explicó que veía a Carreras como alguien “de convicciones más bien flexibles, por decirlo de alguna manera”.

Accavallo fue el pasado 7 de abril candidato a legislador por el FpV en la lista que encabezó Martín Soria y fue derrotado con amplitud por Carreras. Subrayó que la futura gobernadora destaca por su pragmatismo y “en esa característica es parecida a Weretilneck”.

Arabela Carreras ha tenido suerte e inteligencia. Con las dos cosas combinadas se puede llegar muy lejos.

Adolfo Fourés, exsecretario de Gobierno del municipio de Bariloche.

También consideró que “si alguien aspira a manejarla a control remoto, no va a poder”. Accavallo subrayó que su semblanza se circunscribe a la Arabela “que hacía los primeros palotes” en política y da por descontado que “aprendió con rapidez y hoy tiene otra experiencia”.

Recordó que al armar la lista del FpV para la Convención Municipal les sorprendió que SUR la propusiera para el primer lugar porque “no era de las dirigentes más relevantes, ni con más conocimiento público”.


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