Los sepelios estuvieron llenos de críticas

Ayer fueron sepultados los restos de los dos rehenes que murieron en el cruento episodio del Banco Nación. Allí hubo coincidencias en responsabilizar a la Policía y a la Justicia por la masacre.

Por Redacción

VILLA RAMALLO y LINCOLN (Télam, enviados especiales).- Centenares de pobladores de Lincoln y Villa Ramallo despidieron ayer con fuertes críticas a la policía y la justicia los restos de los dos rehenes asesinados en el asalto al banco Nación, cometido en esta última localidad bonaerense.

El féretro con los restos del gerente del banco, Carlos Chavez, partió en la mañana desde la iglesia Inmaculada Concepción de Lincoln y en su camino al cementerio local, fue aplaudido por los pobladores de la ciudad, que habían salido a la puerta de sus casas.

Los seis coches en que viajaban los cuatro hijos de la víctima y otros familiares cercanos escoltaron el féretro hasta la bóveda de un amigo de la familia, donde quedó depositado.

La esposa del gerente, única rehén que sobrevivió al tiroteo dentro del auto en que los ladrones intentaron escapar, seguía internada en un hospital de esa localidad.

«Tenía pensado venir en silla de ruedas, porque está fracturada, pero al final se decidió que no, por su salud», explicó ayer Juan Lacave, hermano de la mujer.

Flora Lacave, de 54 años, ingresó al primer hospital donde fue llevada, en Ramallo, conciente de lo ocurrido y contó a los médicos que ella «siempre gritó que no dispararan al auto porque manejaba su marido. Dijo que a él lo mató la policía», relató el jefe de guardia del centro asistencial.

Poco después de inhumar a su hermano, José Chavez expresó que en lo ocurrido «hay cosas que todavía hay que esclarecer, que no cierran».

«La actitud del juez (Carlos Villafuerte Ruzo) fue mala y él es el responsable de todo lo que sucedió, no me cabe la menor duda de eso», afirmó el hermano del gerente.

Coronas de todas las sucursales del banco asaltado fueron enviadas al velatorio del gerente, donde concurrieron sus pares de otras localidades quienes, aunque no quisieron dar sus nombres, coincidieron «en la sensación de que Chavez fue fusilado».

Chavez y su esposa habían nacido en Lincoln, donde se conocieron y se casaron. «Ella fue su primera novia», recordaban ayer sus familiares.

La segunda víctima fatal del robo, el contador Carlos Santillán, fue inhumada en Villa Ramallo y decenas de automóviles siguieron la lenta marcha del cortejo fúnebre, en medio del dolor y la conmoción.

Al pasar frente al asaltado Banco Nación, la caravana de 30 cuadras de largo se detuvo unos instantes y luego continuó su marcha hacia el cementerio local, donde lo aguardaban otros cientos de pobladores. A las 11 de la mañana, y en medio de dolor y lágrimas, el féretro pasó de mano en mano entre familiares y amigos e ingresó a la bóveda de una familia conocida del contador, donde permanecerá hasta ser trasladado a Vicuña Maquena, pueblo natal de la víctima.

«Todos aquellos que tuvieron incidencia en las decisiones que determinaron este descenlace tendrían que hacer su propio análisis para dar muestra de honestidad, públicamente reconocer algo…», expresó Oscar Otero, amigo de la víctima y protesorero del banco.

Cincuenta disparos y ninguno a las ruedas

RAMALLO (DyN).- Ninguno de los al menos 50 disparos registrados en el automóvil en el que murieron ayer a la madrugada dos rehenes y un ladrón impactó en sus ruedas sino que lo hicieron directamente en sus vidrios y carrocería, dijeron anoche fuentes cercanas a la investigación.

De acuerdo con las fuentes, el automóvil era periciado por personal de la Policía Bonaerense y no por la Gendarmería, como se suponía iba a ocurrir con todos los elementos secuestrados a raíz de la tragedia, incluidas las armas de los policías que actuaron en el hecho.

Las fuentes coincidieron en sostener que los rehenes liberados hablaron de «tres o cuatro» ladrones, a los que no podía ver por tener sus ojos vendados, lo que permite abrir la interrogación sobre el supuesto prófugo de nombre Cristian cuyos familiares se habrían comunicado con el abogado Juan Luciano.

Las fuentes también destacaron en asegurar que los ladrones eran conocidos de la zona de San Nicolás, con antecedentes, aunque sin «plafond» como para llevar a cabo un asalto de la magnitud del de la sucursal Villa Ramallo del Banco de Nación.

Añadieron que «ninguno de los ladrones parecía tener el control o liderazgo de la situación».

Insisten en el cuarto ladrón

BUENOS AIRES (Infosic).- Un abogado de San Nicolás, Juan Alejandro Luciano, señaló que un cuarto ladrón al que identificó como Cristian, de 26 años, podría haber participado del robo a la sucursal Ramallo del Banco Nación.

El letrado relató que en la madrugada del viernes recibió un llamado de parte de «un familiar» del supuesto ladrón pidiéndole que mediara en el conflicto para hacer que el delincuente depusiera su actitud.

No obstante, Luciano agregó que según «otra versión» este llamado podría haber sido realizado por familiares de Martín Saldaña, el delincuente que participó del robo y que, tras ser detenido, el viernes fue encontrado ahorcado en la comisaría segunda de Ramallo. El letrado basó su hipótesis sobre la existencia de un cuarto delincuente «en función de la llamada que yo recibo, por la cual me hago presente en Ramallo». En ese sentido, señaló que «habría por lo menos un cuarto (delincuente) que estaría prófugo y que incluso se habría comunicado con una radio capitalina en la mañana de ayer. Después de la llamada, me dirigí a Ramallo para ofrecerme ante el juez e intermediar para que depusiera su actitud y se entregara. Desgraciadamente no llegué a hablar con el juez», dijo.