Luego de una revisión médica Lula ya está camino a la cárcel en Curitiba

Desde el Sindicato de Metalúrgicos pasó por la sede de la Policía, en San Pablo, para ser revisado por los médicos. Ya abordó una avioneta y está siendo trasladado a Curitiba, adonde una multitud lo aguarda.

Por Redacción

Luego de los momentos de tensión que se vivieron en el Sindicato de Metalúrgicos, en las afueras de San Pablo, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva logró salir para entregarse a la justicia. El exmandatario pudo evitar los bloqueos que mantenían sus militantes para impedir que se ponga a disposición de la Justicia, que lo condenó a 12 años y un mes de cárcel por cargos de corrupción y lavado de dinero.

Antes, la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), la senadora Gleisi Hoffmann, había pedido a los militantes y simpatizantes que impedían la salida de Lula, que permitan que se entregue a las autoridades para no agravar su situación jurídica.

Luego de casi 48 horas que pasó en el Sindicato de Metalúrgicos, en la periferia paulista adonde inició su carrera política, y unas 26 horas de vencido el plazo que había dictado la Justicia para entregarse, Lula tuvo dificultades para eludir a los militantes que querían impedir su entrega, pero finalmente lo logró.

Fueron varios los intentos del expresidente para poder dejar el lugar, y finalmente logró eludir los bloqueos y se subió a un automóvil que lo trasladó camino al aeropuerto de esa ciudad. Aún se desconoce si finalmente será trasladado a Curitiba, adonde varios grupos de simpatizantes y detractores del político aguardan su llegada en la sede de la Policía Federal adonde ingresaría para empezar a cumplir la condena.

Esta mañana Lula había anunciado que iba a acatar el dictamen del juez Sérgio Moro, en un encendido discurso ante una multitud en la que afirmó que “no tengo miedo, voy a demostrar que soy inocente” y aseguró que “no perdono (a la Justicia brasileña) por haberle dicho a la sociedad que soy un ladrón”.

En medio de empujones y forcejeos entre los responsables de la seguridad del exmandatario, Lula y los militantes salieron a pie y el expresidente recorrió cerca de 100 metros, rodeado por policías hasta un vehículo de la Policía Federal que lo esperaba en las inmediaciones.

El convoy policial se dirigió a la sede de la Policía Federal de San Pablo y tuvieron que reducir la marcha al llegar por la aproximación de centenas de manifestantes, entre partidarios y opositores.

Lula fue sometido a un examen físico en la sede policial, antes de ser trasladado en helicóptero al aeropuerto paulista de Congonhas, desde donde partió en avioneta hacia Curitiba. Allí lo espera una celda especial de 15 metros cuadrados.

En Curitiba se desarrollaba un nutrido operativo policial a la espera de la llegada de Lula. Durante la tarde simpatizantes y detractores del expresidente han protagonizado escenas de tensión e incidentes, según informaron.

Hoffmann convocó hoy a toda la militancia de izquierda a “ocupar” Curitiba y hasta Brasilia, hasta que el expresidente brasileño sea liberado.

El auto de prisión contra Lula fue dictado el pasado jueves por el juez federal Sérgio Moro, responsable por su caso y quien le dio plazo para la entrega hasta la tarde de ayer. Lula fue condenado en enero en segunda instancia a 12 años y un mes de prisión por cargos de corrupción. La sentencia se produjo a pesar de que los magistrados reconocieron que no hay pruebas materiales que demuestren que el imputado sea dueño del departamento que habría recibido como parte de un soborno de la constructora OAS.

La Justicia rechazó varios recursos de su defensa para evitar una orden de arresto, aunque los abogados de Lula sostienen que aún no se agotaron todas las instancias, y por lo tanto esta orden de arresto les resulta arbitraria.


Exit mobile version