Lugo resiste con gobierno paralelo y apoyo regional

En Paraguay, la Corte avaló al nuevo presidente.

Por Redacción

AP

ASUNCIÓN (AFP/AP).- El presidente paraguayo destituido, Fernando Lugo, anunció en la madrugada de ayer que su gabinete seguirá funcionando para fiscalizar a su sucesor Federico Franco, cuyo gobierno suma apoyo legal interno pero se encuentra aislado del resto de América Latina y con focos de protesta crecientes en el interior.

Poco antes del amanecer, Lugo anunció en rueda de prensa que dará continuidad a su cuerpo de ministros al estilo de un gabinete a la sombra del oficial, para monitorear sus actividades.

“Quiero resistir hasta que recuperemos el mando porque aquí hubo un golpe parlamentario’’, dijo Lugo en el local del socialista Partido País Solidario.

En tanto, la Corte Suprema de Justicia paraguaya rechazó por “improcedente’’ el pedido presentado por Lugo para anular el juicio en el Senado que lo echó del mando. “En un juicio político se juzga conductas políticas y no es un juicio ordinario; es responsabilidad del Congreso’’, señaló el tribunal en la breve argumentación.

En el plano externo, la situación de Paraguay también se complica no sólo por la retirada o llamada a consulta de los embajadores de casi todos los países de América Latina, que continuaron durante la jornada del domingo, sino también porque será Lugo, y no Franco, quien asista a las cumbres de la Unasur y del Mercosur que finalmente se harán en forma conjunta el jueves y viernes en Mendoza.

El Mercosur suspendió la participación de Paraguay en Mendoza y Lugo solicitó a la presidenta Cristina Fernández (anfitriona) “tener una presencia en esa reunión para poder explicar pormenorizadamente lo que ha ocurrido aquí la semana pasada”.

Estados Unidos se declaró ayer “bastante preocupado” por la rapidez del juicio político que destituyó a Lugo, indicó la portavoz del Departamento de Estado, que precisó que la secretaria de Estado, Hillary Clinton, conversó con su par brasileño, Antonio Patriota el fin de semana. La portavoz indicó que Estados Unidos adoptará una reacción oficial en concertación con sus socios de la OEA, organismo que convocó para hoy a su Consejo Permanente para tratar la crisis paraguaya.

Tras reunirse con sus ministros, entre los que se encontraban el excanciller Jorge Lara Castro, y el exministro del Interior Carlos Filizzola, Lugo dijo que entregará en forma anticipada la presidencia pro témpore de Unasur al peruano Ollanta Humala.

En Paraguay, el presidente Franco, a su vez, juramentó a varios ministros en la sede del gobierno. Entre los principales nombrados se encuentra el ministro de Relaciones Exteriores, José Félix Fernández Estigarribia (Partido Liberal) y el ministro del Interior, Carmelo Caballero (Partido Colorado), ambos cargos anunciados el viernes pasado poco después de la toma de mando.

El nuevo gobierno rechazó su exclusión de la cumbre de del Mercosur y de Unasur. “Rechazamos la decisión del Mercosur del domingo de suspendernos del derecho de intervenir en las reuniones del Mercosur pero aclaro que Paraguay no está fuera del bloque, este es un marginamiento (marginación) para una sola reunión”, explicó el canciller José Félix Fernández. Fernández aclaró que “de acuerdo con el reglamento, cualquier decisión contra uno de sus asociados debe tomarse en presencia del país afectado. Y aquí Mercosur excluyó a Paraguay sin llamarlo para escuchar sus argumentaciones’’, dijo.

En Paraguay prosiguen las protestas sociales contra el nuevo gobierno, focalizadas en una concentración que el domingo llegó a dos mil personas, que fue interrumpida voluntariamente y se reanudó anoche. El Frente Guazú, integrado por 19 partidos y movimientos de izquierda, y el Frente por la Defensa de la Democracia (FDD), integrado por liberales y colorados opuestos a la destitución, preparaban medidas pacíficas para oponerse a Franco.

Lugo anunció una ofensiva diplomática en las cumbres de Unasur mañana y del Mercosur el jueves, mientras sus seguidores protestan.