Más de $ 100 millones en gastos para los comicios
Es lo que demandarán a las arcas del Estado las primarias de agosto y las presidenciales de octubre. El director nacional electoral rechazó que exista apatía de la sociedad.
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Las primarias obligatorias del 14 de agosto no sólo son incomprensibles para un sector de la sociedad, sino que demandarán un considerable gasto de parte de las arcas del Estado.
Según lo publicado en el Boletín Oficial, el aporte estatal para la campaña en las internas abiertas será de 15 millones de pesos para las presidenciales, 15 millones para la de diputados y 5 millones para la elección de senadores (a distribuir 50% igualitariamente entre todos los partidos y 50% en proporción a los votos de la ultima elección). Es decir, se destinarán a las fuerzas políticas en pugna 35 millones de pesos.
En cuanto a las elecciones presidenciales del 23 de octubre, para la categoría presidente y vice se asignó una suma de $ 30 millones; y para senadores y diputados $ 10 y $ 30 millones, respectivamente. Sumados los dos actos eleccionarios se llega a los 105 millones de pesos.
Por afuera de esos números, esta semana se difundió la cifra de 13 millones de pesos que demandará el balotaje porteño. A ello hay que agregar a los 50 millones que costó la primera vuelta electoral metropolitana.
En lo que respecta a las primarias, en recursos informáticos ya se llevan erogados 20 millones de pesos, así como un millón y medio de pesos por mes (desde el año pasado) para la justicia electoral. El gasto en emisión de boletas será de dos millones y medio de pesos, a lo que habrá que sumar los gastos de infraestructura, movilización y lo que absorba el cómputo, un procedimiento para el que existe un contrato entre el estado nacional y la empresa española Indra (para lo cual hace 4 años, por todo concepto, se gastaron 40 millones de pesos).
Las primarias abiertas obligatorias, pensadas para que las fuerzas políticas diriman ante la ciudadanía sus candidatos, parecen haber perdido ese sentido.
El oficialismo con Cristina Kirchner, el radicalismo de la mano de Ricardo Alfonsín, el peronismo disidente encabezado por Eduardo Duhalde y la Coalición Cívica por Elisa Carrió, todos tienen sus postulantes a la Casa Rosada, elegidos de antemano y “a dedo”.
El mecanismo por el cual se movilizará la justicia electoral y le demandará al Estado varios millones de pesos, parece solo sostenerse por tratarse de una ley. Otro factor a tener en cuenta es el notable desconocimiento y desinterés de la sociedad por esa compulsa.
El director nacional electoral, Alejandro Tullio, discrepa.
“No sólo habrá un esquema de información pública, la campaña electoral comienza el 25 de julio y ocupará el 10% del tiempo de emisión de la totalidad de los medios audiovisuales que pondrán en valor la comunicación sobre las primarias”, consideró al ser consultado por “Río Negro”.
Si no existiera un convencimiento sobre su utilidad ¿Es posible dar marcha atrás? Para eso haría falta la mayoría especial de dos tercios de las dos Cámaras lo cual parece inviable. “El Congreso siempre puede derogar una ley –señaló Tullio–, pero habrá que ver quién plantea votar un proyecto que impida al pueblo votar… Hasta ahora nunca ocurrió por vía legislativa, sino que de eso se encargaron los militares”.
Esta afirmación lleva a repreguntar si hay precedentes de que la gente fuera “obligada a votar” no para producir la renovación periódica de cargos (algo consustancial a la democracia), sino llevada por una especie de “juego” de la clase política.
Empero, Tullio rescató la utilidad del acto comicial. “En varias provincias (Tucumán, Misiones, Corrientes, Córdoba, Buenos Aires, entre otras) la gente no piensa que sean irrelevantes porque sus diputados se definirán en las primarias. El derecho a postular precandidaturas que compitan es ejercido por algunos. No se puede obligar al conflicto. Además, la competencia interna en las primarias es un derecho, no se puede intervenir para generar una confrontación que fue resuelta de otra manera”.
El director electoral subrayó otro efecto del esquema electoral: “Quienes no superen el 1,5% quedarán marginados de la contienda. El actual escenario es fruto de esta ley. De 14 candidatos en el 2007, hay ahora diez precandidatos, y tal vez habrá menos por imperio de la aptitud electoral”.
En medio del marcado desinterés y desconocimiento de la gente por las elecciones primarias, difundieron lo que costarán.
CLAUDIO RABINOVITCH
(Agencia Buenos Aires)