“Matanza de estudiantes mexicanos y la realidad neuquina”
Pese a haberse naturalizado la muerte y la violencia como algo cotidiano, común e inevitable, la cruel matanza de estudiantes golpea a México y al mundo, sacude e interpela la conciencia de gobernantes, dirigentes de todo tipo y ciudadanos que trabajan para la sana convivencia y la paz entre los pueblos. La humanidad, como desde el principio de la historia, sigue perdiendo la batalla contra los violentos y sus métodos. Pero lo que ha ocurrido en el hermano país con ascendencia azteca no solamente debe constituir un motivo de dolor y solidaridad de parte de los argentinos en general y en particular de los neuquinos. Desde hace años venimos observando el asentamiento en el país del negocio de los estupefacientes, fenómeno que no fue advertido, al que no se le dio importancia o al que se lo dejó expandir. Hoy lo tenemos enraizado y con tentáculos por todos lados. Nuestro Neuquén no está ajeno. Es voz popular que se comercia y consume en todos lados, sin respetar límites sociales, económicos o de formación intelectual. Ya tenemos alarmantes manifestaciones de violencia, sobre todo entre personas jóvenes, que son víctimas fatales de las disputas territoriales o del ajuste de cuentas. Y, lo más lamentable, miles de personas captadas por la acción, que de a poco van perdiendo, en forma irreversible, sus capacidades. Y ante este panorama, hay un Estado que no combate el tráfico de narcóticos y tampoco tiene políticas integrales y efectivas para atender a las víctimas. México y, antes, Colombia son casos emblemáticos de Estados y pueblos copados por los narcotraficantes. Ellos nos siguen dando muestras terribles de las consecuencias. Ahí tenemos el decálogo, el manual, de lo que hay que hacer y de lo que no debemos permitir. ¿Qué más hace falta para que en la Argentina, y en Neuquén, se tomen decisiones políticas firmes en defensa de la sociedad y en particular de las nuevas generaciones? ¿O esperaremos que la crueldad y el crimen se generalicen , los gobernantes y cuerpos de seguridad sean dominados por las bandas criminales y los pueblos convertidos en rehenes y víctimas de una violencia sin límites? Si para actuar se espera llegar a ese punto, será demasiado tarde. El compromiso es ahora, hoy… Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén
Ricardo Villar, DNI 8.377.070 Neuquén