“Me fui de la ciencia lúgubre”

-Usted es economista egresado de la UBA...-Egresado hace muchos años. Tengo 68... Sí, sí, pertenecí a la "ciencia lúgubre" como se suele definir a la ciencia económica porque nunca ofrece paraísos. Me fui de la "ciencia lúgubre"...

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ENTREVISTA

-Pero un día la dejó. ¿Por qué?

-Me divorcié de ella, sí. Aunque también es cierto que todo lo que hace al medioambiente hace al corazón o mucho del mundo de las decisiones que hacen a la economía. ¿Por qué la dejé?… Porque mientras hacía economía fui percibiendo que derivaba a lo que podríamos definir como un alejamiento, al menos desde el manejo ideológico, del estar al servicio del ser humano, de buscar su bienestar… Bueno, me fui divorciando de la economía.

-Le he escuchado decir que la economía, en relación al medioambiente, está bajo sorpresa. ¿Qué significa? ¿Qué alcance tiene esto?

-En realidad eso hace a gran parte del cuerpo de ideas que vuelco en uno de mis libros más recientes: “Economía y medioambiente: una relación difícil”. Se trata, y sigo aquí ahora el término sorpresa que usted usó, de sintetizar una cuestión clave en esto: la economía tradicional, la economía que desde lo académico aprendimos y la economía como esquema de reflexión, de análisis, con todo su instrumental a cuestas, esa economía jamás computaba la escasez de los recursos humanos. Todo su andamiaje teórico e instrumental se desplegó y perfeccionó a lo largo podemos decir de dos siglos, ajena a esa posibilidad. Se creyó en la renovación permanente de los recursos naturales. Y así se siguió… Ahora, ahora la noche…

(Antonio Brailovsky, porteño, figura entre los pioneros en la Argentina en la defensa del medioambiente. Tiene en su haber una intensa trayectoria académica y legítimo reconocimiento internacional por su labor. Ha publicado más de 30 libros y ensayos. Se suma a esto el ser blanco de permanente consulta por parte de los medios. Y cultivando su pasión por ayudar a la toma de conciencia sobre los temas a los que se dedica, fue incluso columnista de “Río Negro” en los años 80).


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