Minuto a minuto, cómo fueron los hechos
4 de enero, 1.12 a.m.: Un grupo de entre siete y 10 desconocidos, vestidos de negro, irrumpió en el fundo Lumahue, tras romper los cercos. El matrimonio dormía en su habitación, los asaltantes ingresaron luego de vulnerar el candado de la puerta de la cocina. El ruido despertó a Werner, quien se levantó y tomó su arma calibre 22. Su mujer se mantuvo refugiada. Momentos más tarde, Vivian Mackay llamó por celular a su hijo mayor, Jorge Andrés, quien vive a dos kilómetros del lugar. “Me gritó sollozando que por favor la viniera a ayudar, porque le habían pegado al papá”. 1.15: Ingresó al 133 de Carabineros la llamada de una mujer en pánico pidiendo ayuda, porque atacaban su casa y su marido estaba herido. De fondo se escuchan disparos. Esta llamada probaría el tiroteo a corta distancia que se habría producido al interior del domicilio. Se encontraron cerca de nueve casquillos de bala. 1.17: Jorge Andrés Luchsinger llamó por teléfono a su primo Germán. Sin colgar, abordó su vehículo y se dirigió a la casa de sus padres. El raudo paso del vehículo despertó al cuidador de un fundo aledaño. 1.22: En la casa de Werner, sus disparos hirieron por la espalda a un asaltante. La víctima también habría resultado herida a bala o golpes, quedando inmovilizada. Los asaltantes decidieron quemar la casa Jorge llegó a la casa de sus padres. Testigos de esa noche cuentan que rompió un ventanal y trató de ingresar al interior de la vivienda, pero no obtuvo resultados. Sólo logró retirar un vehículo y al perro. El hijo llamó a los bomberos. Jorge aún creía que sus padres habían logrado escapar. 1.24: A 800 metros de la casa, un equipo de Carabineros advirtió a dos personas entre la vegetación. Uno de ellos disparó y la policía repelió el ataque. “Soy mapuche, estoy herido. Esto es reivindicación de tierras. Eso nomás estoy autorizado a decir”, fueron las únicas palabras para sus captores. El detenido vestía ropas negras, una capucha y una linterna en el cuello. 8.00: Luego de seis horas, hallaron los cuerpos incinerados, uno junto al otro, y el arma al lado de Warner.
4 de enero, 1.12 a.m.: Un grupo de entre siete y 10 desconocidos, vestidos de negro, irrumpió en el fundo Lumahue, tras romper los cercos. El matrimonio dormía en su habitación, los asaltantes ingresaron luego de vulnerar el candado de la puerta de la cocina. El ruido despertó a Werner, quien se levantó y tomó su arma calibre 22. Su mujer se mantuvo refugiada. Momentos más tarde, Vivian Mackay llamó por celular a su hijo mayor, Jorge Andrés, quien vive a dos kilómetros del lugar. “Me gritó sollozando que por favor la viniera a ayudar, porque le habían pegado al papá”. 1.15: Ingresó al 133 de Carabineros la llamada de una mujer en pánico pidiendo ayuda, porque atacaban su casa y su marido estaba herido. De fondo se escuchan disparos. Esta llamada probaría el tiroteo a corta distancia que se habría producido al interior del domicilio. Se encontraron cerca de nueve casquillos de bala. 1.17: Jorge Andrés Luchsinger llamó por teléfono a su primo Germán. Sin colgar, abordó su vehículo y se dirigió a la casa de sus padres. El raudo paso del vehículo despertó al cuidador de un fundo aledaño. 1.22: En la casa de Werner, sus disparos hirieron por la espalda a un asaltante. La víctima también habría resultado herida a bala o golpes, quedando inmovilizada. Los asaltantes decidieron quemar la casa Jorge llegó a la casa de sus padres. Testigos de esa noche cuentan que rompió un ventanal y trató de ingresar al interior de la vivienda, pero no obtuvo resultados. Sólo logró retirar un vehículo y al perro. El hijo llamó a los bomberos. Jorge aún creía que sus padres habían logrado escapar. 1.24: A 800 metros de la casa, un equipo de Carabineros advirtió a dos personas entre la vegetación. Uno de ellos disparó y la policía repelió el ataque. “Soy mapuche, estoy herido. Esto es reivindicación de tierras. Eso nomás estoy autorizado a decir”, fueron las únicas palabras para sus captores. El detenido vestía ropas negras, una capucha y una linterna en el cuello. 8.00: Luego de seis horas, hallaron los cuerpos incinerados, uno junto al otro, y el arma al lado de Warner.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora