“Miserables en ascenso”
Disculpe señor Flynn, tuve que releer varias veces su carta de lectores del domingo pasado, para tratar de entender a quiénes refería como “del medio pelo”. Como rico no soy, según su criterio debo ser entonces del medio pelo, pero de ahí a ser un miserable en ascenso, desamorado y enfermo de insatisfacción consumista es algo que quisiera discutir con usted y también –por qué no– con los asiduos lectores de este diario. En definitiva, ¿se trata de participar y debatir ideas, no? Supongo que tal denominación a la que usted hace mención se refiere a la nueva generación de dirigentes políticos, empleados públicos y subsidiados que dependen del Estado, es decir, de todos nosotros, los que pagamos los impuestos. En ese caso lo entendería, a medias en su frase “la ignorancia causa estragos y los oropeles reemplazan sentidos éticos”. Hay mucho de eso en los gobiernos. Si se refiere a los que no tenemos la misma opinión sobre la década que menciona, le comento que mi pequeño negocio se vio reducido a su mínima expresión, tanto como los de otros emprendedores. Comercios, tambos, estaciones de servicio, frigoríficos y chacareros debieron achicarse. Eso significa menos puestos de trabajo genuinos y más desocupación, delincuencia y subsidios. Me gustaría conocer cuál es su actividad, ya que muchas veces compartimos este espacio de opinión y no me gustaría calificarlo de “opinólogo”. Lo que le puedo decir es que en general las pequeñas pymes y las economías regionales están sufriendo las consecuencias de lo que usted considera la década ganada. Respeto su punto de vista, aunque no lo comparta. Creo que tenemos miradas diferentes sobre un mismo punto y eso es bueno. Lo que no es bueno es descalificar a las personas (sea del lado que sea) sólo por pensar distinto. Vivimos en una ciudad muy rica, pero mal distribuida. Los autos brillosos que se cruzan en las calles no son los mismos que circulan en el oeste. En todo caso habría que hablar de números, puesto que decir por ejemplo que la jubilación se aumentó dos veces en el año, ignorando que no alcanza para llegar al índice de inflación reinante, o que vacacionaron dos millones de personas (que siempre lo hicieron) cuando hay 30 millones que no salieron de sus casas, es por lo menos no ser objetivo. Por último, apelo a su valentía y sinceridad para que juntos empecemos a desterrar las palabras odio, mentira e intolerancia, reemplazándolas por tolerancia, respeto y, por qué no, amor. Debatir es constructivo, invito a los lectores a participar. Debemos fortalecer las instituciones, y todas son importantes. Cooperadoras, clubes vecinales, son buenos espacios para empezar. Ricardo Dougall DNI 10.532.537 – Neuquén
Ricardo Dougall DNI 10.532.537 – Neuquén