PUEBLA: cuero, diseño y espíritu artesanal desde el Alto Valle
En un taller de Cipolletti, Lucía Lizaso produce piezas de edición limitada con identidad regional.
En un atelier de Cipolletti conviven el olor al cuero, las herramientas de trabajo y piezas que parecen hechas para toda la vida. Así produce Puebla, el emprendimiento de marroquinería y diseño con historia en el Alto Valle.
Puebla nació de la mano de su creadora, Lucia Lizaso, quien hace diez años y en Córdoba se adentró en el mundo de la marroquinería casi como un hobby. “Fue en 2017 cuando nació formalmente la marca”, señala. Dos años más tarde llegó el desembarco en el Alto Valle, con una idea clara: abrir un atelier donde convivan el espacio de producción, la exhibición de piezas y el contacto directo con quienes eligen la marca.

La marca comenzó a tomar forma entre bolsos y carteras, pero luego comenzó a expandirse y se sumaron chalecos, tops, faldas y chaquetas confeccionadas en cuero y gamuza. “De a poquito vamos danzando con los dos rubros”, dice orgullosa su creadora acerca de la marca que produce ejemplares de manera artesanal y de edición limitada.
El cuero curtido vegetal, tratado con taninos naturales y procesos más sustentables, es uno de los sellos distintivos de Puebla. “Eso lo hace un material sumamente noble y duradero”, destaca la diseñadora.
La paleta cromática también habla del espíritu de la marca. Una marca que convive con el campo y la vida atravesada por la naturaleza. Los tonos tierra, negros y neutros dominan las colecciones, especialmente en invierno, aunque cada temporada deja espacio para a la creatividad. Así se incorporó el color mandarina en una de las prendas, aunque la creadora admite que fue su mayor y única apuesta.
La esencia de Puebla está en mostrar el detrás de escena en el taller de la ciudad de Cipolletti. “La gente puede involucrarse un poco más en lo que es el proceso real de la producción”, explica. Esa cercanía con el oficio se traduce en piezas únicas, trabajadas con tiempos más lentos y materiales seleccionados cuidadosamente.
En eventos y ferias de diseño, Puebla suele captar miradas con sus formatos versátiles y funcionales. Entre los favoritos aparece el “tote Antu”, un bolso de viaje confeccionado en cuero engrasado pensado para acompañar el uso cotidiano sin perder identidad. “Es un todoterreno”, define Lucía.
Otro de los productos más elegidos es la nueva chaqueta Patagonia que se presentó por primera vez en enero en La Rural, como una edición limitada de prueba. La respuesta fue positiva y rápidamente se convirtió en uno de los lanzamientos destacados de la marca. Combinando simpleza y estilo, los flecos cortados artesanalmente uno por uno marcan la identidad de la pieza.
Ahora, la diseñadora trabaja en nuevas versiones en tonos tostado y chocolate, además de modelos con bordados florales. Puebla no se limita a la indumentaria: la marca también amplía su universo hacia accesorios como riñoneras, brazaletes, sobres y yerberos.
Entre las nuevas incorporaciones aparecen las fajas y cintos confeccionados artesanalmente, con un detalle distintivo: hebillas de alpaca y asta realizadas por un artesano de Salta, que aportan identidad y terminaciones únicas a cada pieza.
Con una propuesta que mezcla diseño, procesos artesanales y materiales nobles, Puebla se consolida como una de las marcas valletanas que pisa fuerte y entiende la moda como identidad regional.
Comentarios