Muchos idiomas, un sólo lenguaje: así viven los músicos el Festival de Percusión
Los dieciocho músicos invitados al XIII Festival de Percusión tienen distintos orígenes, pero comparten, desde la mañana a la noche, su mayor pasión: la música.
EN ROCA/ VIDEO
En los pasillos de Fundación Cultural Patagonia, en el ingreso al Auditorio Ciudad de las Artes en Roca, en el hotel del lugar, se escucha hablar en distintos idiomas. Hay saludos en portugués, diálogos en inglés, intercambios en voluntarioso spanglish, y algo de italiano.
Los dieciocho músicos invitados al XIII Festival Internacional de Percusión -que comenzó el martes y concluye mañana con un show gratuito (ver aparte)-, se mezclan entre el público, los estudiantes locales y los otros 85 que vinieron de Córdoba, San Luis y Buenos Aires a participar y a aprender en este encuentro organizado por Fundación Cultural Patagonia (FCP).

Muchos idiomas, un sólo lenguaje.
N6aT0bkdOFE
Los percusionistas pasan de las butacas del auditorio -desde donde siguen los ritmos como verdaderos posesos-, al escenario (donde también siguen el ritmo como posesos, pero ahora con las baquetas en la mano, y haciendo su propia melodía).
Los viejos conocidos, como el norteamericano John Wooton o el mexicano Víctor Mendoza, juegan de locales y se mueven como si fuera su propia casa. Para los nuevos, en cambio, todo es descubrimiento. Y asombro. Es el caso de la colombiana Mónica Castro, integrante de Tamborimba, el grupo que rompió el hielo en el concierto inaugural del martes y que anteanoche volvió a subirse al escenario ante un auditorio repleto.

Esta es la primera vez que ella y su grupo llegan la patagonia para compartir estos días en los que se vive, respira y habla de percusión. Literalmente.
“Es una experiencia inolvidable. Te levantas a la mañana y desayunas con esos percusionistas increíbles que están invitados, y se oye el percutir de las manos en la mesa, o de los tenedores y cuchillos. Es espectacular poder estar con músicos tan importantes de todo el mundo. Es un aprendizaje no sólo a nivel musical sino también a nivel humano”.

Para Mónica, el frío extremo de estos días es sólo una sensación que se vive puertas afuera. “Me encanta la acogida del público de la Patagonia; es supremamente sensible a la música, al arte. Lo que más me ha impactado en estos días, además de la convivencia con tantos músicos, es el público.
Nosotros, que llevamos ocho años haciendo un festival en nuestra ciudad, Cali, nos encantaría tener esta acogida que tiene el festival aquí”, dice.

La mañana no es el único momento en el que los músicos y estudiantes se salen del libreto y las partituras. Bien entrada la noche, cuando las luces del auditorio ya se apagaron y la gente se retiró de los conciertos, la convivencia musical sigue en pie hasta la madrugada. Y logra maravillosas notas y mixturas.
Algo de eso se verá mañana, cuando este seleccionado mundial de percusionistas suba al escenario del Espacio Cultural junto a los músicos de Fundación Cultural, y cada cual a su turno, o todos mezclados, muestren que aunque el idioma sea diferente, enmateria de percusión, todos hablan de lo mismo.
EN ROCA/ VIDEO
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora