La heredera de la casa de la familia Rosa, quiere recuperar la vivienda que es parte del patrimonio de Neuquén
El lugar debe ser restaurado y protegido, planteó la Defensoría. En lo inmediato, ordenó medidas de seguridad para evitar que continúe el vandalismo
La heredera de la casa de la familia Rosa, que es parte del patrimonio histórico de la ciudad, criticó el accionar de la Defensoría del Pueblo en Neuquén y de la comuna respecto al cuidado de la vivienda que fue de pioneros de esta ciudad. Según Alejandra Rosa, «del patrimonio no queda nada» y requiere que se le devuelva – sin protecciones legales- para poder disponer de ese bien.
En una extensa misiva enviada a RIO NEGRO, Alejandra Rosa, dijo que dejaba el silencio y daba su versión sobre la condición de su propiedad ubicada en Richieri 177 de Neuquén capital. «Del patrimonio no queda nada debido a la desidia de las autoridades y a la inseguridad», señaló la mujer
Explicó que la casona fue vandalizada en varias oportunidades y puntualizó que cuando se les acusó de querer derrumbarla, fue porque como propietaria intentó corregir el robo de parte del techo con una colocación de chapas y la estructura que es de adobe, colapsó.
«Todas las aberturas incluído el balcón de hierro forjado fueron robadas y debí tapiarlas…..la casa no posee estructura y sus cimientos son de adobe», describió Alejandra Rosa.
La vivienda se encuentra protegido por un amparo
El lugar permanece protegido este año por un amparo que cautela el lugar.
Alejandra Rosa acusó al defensor Riva de «montar un show» cuando se intentaban remover escombros en el lugar y criticó la negativa de la municipalidad para darle autorización a quitar los escombros.
«Siguen ahí y se está convirtiendo en un basural a cielo abierto», sostuvo la heredera. Sin vueltas, cuestionó el accionar de la defensoría como una «puesta en escena»y aseguró que «como descendiente de la familiar Rosa, siento que la casona se cansó del abandono y la desidia, y se vino abajo».
En el expediente judicial, el defensor Ricardo Riva dejó en evidencia el diálogo que se tuvo con la heredera del lugar que está bajo la protección de la ciudad como patrimonio histórico. En el escrito, se dejó asentado que las explicaciones y las presentaciones de la heredera se dieron «con un tono justificativo de la demolición y no protectorio del edificio».
El lugar en total, tiene unos 900 metros cuadrados de superficie.
Consultado al respecto, Riva prefirió no hacer declaraciones sobre las acusaciones de oportunismo por parte de Rosa. Dio a conocer que no se la pudo notificar de las actuaciones en el expediente con los domicilios que dio en Neuquén y que debió ser informada en Buenos Aires de la medidas solicitadas.
Recordó los antecedentes de la Defensoría en cuanto a la defensa de otros espacios patrimoniales de la ciudad, como la torre Talero.
La heredera debe garantizar la conservación del edificio
Según la petición de la Defensoría, la heredera deberá tomar las precauciones para garantizar la seguridad y conservación del edificio, adoptar las medidas de resguardo y «abstenerse de continuar dañando la propiedad parcialmente demolida».
Al municipio, se les planteó la prohibición de innovar en la calle Richieri 177 sin perjuicio de tomar medidas de «urgente preservación».
Se le solicitó que informe sobre las medidas de protección en los últimos años, identificar un plan de restauración y conservación para la casa «tanto en el sector demolido, como en el edificio en general», además de hace co responsable, junto con la heredera, de «extremar medidas de vigilancia y seguridad».