Murió apuñalado al salir en defensa de su hijo
Ocurrió en las afueras de San Martín de los Andes. Una patota perseguía al joven. Le asestaron dos puñaladas y varios golpes. Dos mayores fueron detenidos y un menor estuvo demorado.
Gentileza
SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- Un hombre de 52 años fue ultimado a puñaladas frente a su propia vivienda por una patota de la barriada de Cordones del Chapelco, en un episodio que causó al mismo tiempo conmoción e indignación entre los vecinos. Dos personas fueron demoradas y un menor entregado a sus progenitores, en el marco de la causa. La víctima fue identificada como Sergio Carrasco, portero de una escuela, conocido y aprecia-do vecino del plan 120 viviendas. Según testimonios recogidos por este diario entre vecinos de Cordones de Chapelco, alrededor de la una de ayer, uno de los hijos de Carrasco fue abordado en proximidades de su casa por un grupo de entre cuatro y cinco personas, que iniciaron las agresiones. El joven intentó guarecerse en su propio domicilio del plan 120 Manzana R, pero los revoltosos no cejaron en las actitudes hostiles y comenzaron a apedrear la vivienda, siempre conforme los datos reconstruidos a partir de los dichos de vecinos y fuentes ligadas con la investigación. En esas circunstancias, Carrasco salió al encuentro de los patoteros mientras su vástago salía por el sector trasero de la casa para ir en procura de la policía. Pero el ataque de los jóvenes a Carrasco hizo infructuosa la desesperada carrera en pos de la policía. El hombre fue derribado en segundos a puñaladas y golpes en plena acera. Recibió dos cuchilladas, una intercostal y la otra en el tórax, una de las cuales le habría provocado la lesión mortal, al punto que falleció minutos después de ser trasladado al hospital local. El barrio donde se produjo el crimen se ubica a 18 kilómetros al Este del casco histórico de la ciudad, en el sector conocido como Cordones del Chapelco, también denominada área de expansión periférica de San Martín de los Andes. Se trata del vecindario de mayor crecimiento de los últimos años y en el que se han reportado sucesivas situaciones de violencia urbana, en especial en el sector de las 120 y 108 viviendas, según explicaron las fuentes. De hecho, en varias ocasiones ha habido reuniones entre las autoridades municipales y la junta vecinal, para encaminar acciones que permitan disminuir la conflictividad. Así lo recordó a este diario el vecino Walter Morea, uno de los primeros en advertir el grado de deterioro social por el que atraviesan algunos de los jóvenes de la barriada. En la mañana de ayer Morea también envió notas a medios locales, consternado por lo sucedido pero a la vez indignado por la falta de respuestas de las autoridades. A partir de aquellos reclamos se reforzó la presencia policial, pero para muchos vecinos de manera insuficiente. También se demandaban más actividades que pudieran favorecer el uso del ocio creativo de los jóvenes y combatir el creciente flagelo de las adicciones. Esta vez los propios vecinos rompieron una inercia de silencio que venía caracterizando a los hechos de violencia en el lugar, de modo que con la colaboración de algunos de ellos se logró dar con varios de los presuntos implicados en el crimen. Así, mediante la intervención de policías, fiscales de San Martín de los Andes y del juez de Instrucción en turno de Junín de los Andes, se dispuso la detención de dos adultos y de un menor, siendo este último entregado a sus padres tras cumplirse los pasos que manda la ley en ese sentido. Los mayores, al menos hasta el cierre de este despacho, permanecían demorados a la espera de que se resuelva la situación procesal de ambos.