Myanmar deja de censurar a los medios de comunicación

Por Redacción

EMILIO J. CÁRDENAS (*)

Desde que, el año pasado el exgeneral Thein Sein asumiera la presidencia de Myanmar, el país ha comenzado a caminar inequívocamente en dirección a la apertura política y económica. A la normalización y al regreso a las libertades individuales. Esto supone dejar atrás décadas de autoritarismo que han postergado notoriamente al país y relegado a su población. En lo que es obviamente un paso muy significativo, Myanmar acaba de anunciar una medida que tiene que ver con una libertad absolutamente esencial: la de expresión e información. En efecto, las autoridades confirmaron que ya no habrá censura sobre los medios de comunicación privados. Por vía electrónica acaban de hacerles saber que ya no necesitan enviar sus textos antes de publicarlos, para ser previamente revisados, al Departamento de Control y Registro de los Medios. Después de cinco décadas de duro cerrojo, la medida es trascendente y ha sido celebrada con entendible euforia por los medios de comunicación masiva de Myanmar, que dejan así atrás una pesadilla demasiado larga. Uno de los directivos de medios que ahora han quedado exentos de la censura previa, tratando de predecir el futuro, sostuvo que los medios de Myanmar serán en el corto plazo presumiblemente menos libres todavía que los de Tailandia o Filipinas, pero más libres que los de Vietnam, Camboya o Singapur. Para aplaudir, porque es una señal de que, a la manera de barómetro, se augura una era de mayor libertad de prensa en Myanmar. No es poco. En un país como el nuestro donde el monopolio de los medios es el Estado, que ha estructurado un “multimedia” a su servicio –fenómeno inédito en la nueva y enorme dimensión que ha adquirido–, lo de Myanmar debe servir de ejemplo. (*) Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas