No imprta como está scrito: la escritura cambia de código
La gramática se transforma y se adapta según el desarrollo tecnológico y cultural. En este contexto los hablantes llevan adelante exitosamente sus interacciones mediante el intercambio de textos breves. ¿Qué se gana y qué se pierde con los mensajes.
Existe una creencia o un prejuicio que dice que el lenguaje que se utiliza en las redes sociales, por los medios digitales y sobre todo por Whatsapp, está poniendo patas para arriba a la gramática. Es por eso que es materia de estudio entre los académicos de la lengua. Ellos observan que la velocidad con que se vive, hace que ya no se puede frenar a pensar si se escribió bien o no una palabra, pero que la comunicación está garantizada.
La doctora en Letras Lucía Cantamutto realizó un estudio sobre mensajes de texto, e investigó cómo los usuarios logran comunicarse y qué estrategias usan. Observó que, a través de diferentes estrategias que se adecuan a la situación comunicativa, los hablantes llevan adelante exitosamente sus interacciones mediante el intercambio de textos breves.
Según la especialista, los usuarios siempre quieren comunicarse y utilizan los recursos y estrategias que consideran oportunos. “A partir de un trabajo con adolescentes, comprobamos que son capaces de adecuar sus estrategias en función del interlocutor y de la situación comunicativa”, dijo Cantamutto.
La doctora considera que “la base para entender la comunicación por sms es que la gente buscó comunicarse y, en la mayoría de las veces, lo logró. Apunta que la interacción por whatsapp es más rica y pareciera, favorecer la comunicación, sin embargo, ante más recursos no es más fácil comunicarse.
Para la experta “los sms no fueron solo para avisarle a un amigo que estamos en la puerta de su casa” pues “hay intercambios como la ruptura de una pareja, o que sirvieron para desarrollar ideas con lo cual el usuario aprovecha al máximo lo que el dispositivo le permite”, asegura.
En este contexto, Cantamutto trae el concepto de competencia comunicativa y con esto explica que no interesa que el hablante sepa lo que es gramaticalmente correcto sino que sea capaz de producir mensajes contextualmente adecuados: qué decir, cómo, y de qué manera.
En el estudio de los sms detectó que los hablantes modificaban el saludo, el vocativo o la forma de nombrar al otro (cuando se trataba de un superior, por ejemplo, se usa el nombre sin acortamientos), el uso de usted o de vos, aumento o disminución de la expresividad del mensaje.
Considera que existe diferencia entre el “ok, okey, okok, oka, oki, okidoki” y los hablantes la reconocen: porque “siempre se trata de elecciones que hacemos para comunicar lo que queremos”.
La expresividad del mensaje emerge con cambio de código: el uso de palabras en otra lengua, uso de emojis o de GIFs. Sostiene el que “los emojis son especialmente apreciados por los usuarios gracias al variado repertorio que ofrecen y a su capacidad para dinamizar la interacción”.
Por otra parte, la especialista dice que el intercambio de audios demostró ser muy productivo en la interacción por whatsapp pero presenta algunos inconvenientes. Por un lado, porque se pierde la intimidad del intercambio que se gana en la escritura y por otro, los usuarios se quejan de mensajes de audio muy extensos y dispersos.
En el intercambio de estos audios hay un intercambio pero no una negociación del significado. “Un interlocutor envía un audio de 4 minutos, el receptor escucha y va respondiendo pero no existe mayor negociación. Estamos conversando menos. Conversar es negociar significado, y eso es lo que estamos, en todo caso, perdiendo”, sostuvo.
No es caca, es un helado de chocolate

Entre las ventajas del emojis se destaca la inmediatez porque no hace falta teclear todas las palabras, crean conversaciones más cercanas en las que no hace falta dar explicaciones y divierten, sin embargo, diversos estudios han intentado explorar sus verdaderas aportes y descubrieron que algunos se usan mal.
Jeremy Burge, fundador del sitio emojipedia que es una enciclopedia de emojis, catalogados y ordenados explica que pese a que su uso es muy popular y existe una gran diversidad, los emojis tienen origen japonés por lo que existen ciertos problemas culturales asociados. Por esta razón, a muchos de estos elementos se les otorga un significado diferente que no tiene que ver con el que fueron creados.
Por ejemplo, el símbolo de mostrar los dientes se utiliza a modo de burla pero su significado original es otro: se tata de alguien muy feliz. La cara de enfado no equivale a bronca. En realidad, significa satisfacción y victoria, representa el triunfo.
El dibujo con el que informamos a nuestros amigos que estamos resfriados en realidad representa aburrimiento. Sucede algo parecido con la caca; en realidad, se trata de un helado de chocolate.