«No todas son quejas para el hospital»
Señores lectores, el motivo de mi carta es para hacerles saber que no sólo hay que quejarse por las cosas malas que nos puedan pasar, también hay que agradecer cuando las cosas salen bien, como es mi caso.
Mi nombre es Evangelina, soy una de las tantas mamás que han pasado por la experiencia de tener un bebé prematuro, con un peso de 1,280 kg. Giuliano Agustín Badilla nació en el Hospital de Cipolletti el 13 de marzo del 2007, ahora que nuestro bebé va a cumplir 1 año sentí el deseo de hacerles saber al personal de Neonatología lo agradecidos que estamos mi marido y yo, por su apoyo y contención durante esos dos meses en que estuvo internado nuestro bebé, a la Dra. Villagra, Dra. Puente, Dra. Pedraza, al Dr. Argiro, Dr. Dinelli, disculpas si me olvido de alguno, y a los enfermeros que lo atendieron con tanto amor y dedicación, no me quiero olvidar de nombrar a Ivanna que es quien hoy todavía lo sigue con el tratamiento de «Estimulación Temprana» la cual nos ha ayudado muchísimo a los tres.
Gracias a Dios y a estos profesionales, Giuliano es un niño sano sin secuelas de su prematurez y quiero que los lectores sepan que en el Hospital hay personas que se preocupan por el bienestar del paciente y sus familiares, más allá de los problemas internos que puedan haber. Soy una mamá agradecida de corazón, gracias a toda nuestra familia que nos acompañó durante todo este tiempo.¡Gracias!
Evangelina Rifo, DNI 28.363.341
Cipolletti