Noche de furia en Cipolletti
Un joven, que finalmente fue detenido, apuñaló a una nena de un año y medio, huyó, ingresó a otra vivienda y agredió a una madre y sus dos hijos. El dueño de casa recibió varios perdigonazos.
Puñaladas, cortes y balas de goma
Juan Cruz García
garciajcruz@rionegro.com.ar
CIPOLLETTI (AC).- Luis y Yarela vivieron una pesadilla. Ella estaba amamantando a su pequeña de seis meses y en medio de un abrir y cerrar de ojos se encontró indefensa, recibía puñaladas y golpes en el rostro. Su marido creyó ver a la niña muerta porque “estaba envuelta en sangre”. Otros dos nenes de 3 y 4 años también resultaron con varias heridas e incluso uno de ellos terminó con el hombro “descolocado”, producto de un zamarreo. El agresor, que previamente había atacado a su sobrina, está detenido y la Policía informó que presuntamente se encontraba alcoholizado y drogado.
Todo comenzó el martes a la noche en medio de una cena familiar en una casa de la calle Alberdi del barrio Don Bosco de Cipolletti. El primer matrimonio que fue víctima de la situación había invitado al joven de 21 años, que ahora permanece en un calabozo. El detenido es el hermano de la propietaria de la vivienda y después de compartir un grato momento, incluso participaron de un videojuego, el chico “comenzó a sufrir alucinaciones”. La Policía deslizó que se encontraba “alcoholizado y bajo los efectos de algún estupefaciente”.
“Se transformó”, describieron los vecinos que observaron cuando el joven tomó por la fuerza a su sobrina de un año y medio. “Tenía un cuchillo en la mano y repetía que lo querían matar”, aseguraron. El padre de la criatura lo persiguió por más de una cuadra, hasta que soltó a la niña, arrojó el arma de puño y se escapó. La menor tiene un corte en el cuello y fue asistida en el hospital, aunque informaron que las lesiones eran de carácter leves.
La primera víctima fue una beba de un año y medio, sobrina del acusado que corrió por los techos e irrumpió en la casa de Juan XXIII y Naciones Unidas.
El agresor corrió por los techos de la manzana e ingresó por la fuerza a una casa de Juan XXIII y Naciones Unidas. En el interior se encontró con Luis y Yarela. Era de madrugada, cerca de las 3:45, y la madre le daba la teta a su bebé de seis meses. Luis sintió los golpes en la puerta. “Rompió el candado de una patada”, contó ayer el joven padre de 24 años. Y cuando encendió las luces de la habitación el atacante ya estaba encima de su pareja, dándole golpes y puñaladas. “Creí que la nena estaba muerta porque la sangre de Yarela corría por todo su cuerpito”. “Estaba en pánico, no podía dejar de llorar y mi mujer atinó a cubrir a la bebé”. Los otros dos niños de la casa también fueron agredidos. “Al varón le descolocó el hombre cuando lo zamarreó y los cortó a los dos con el cuello de una botella que rompió”.
“Queremos que se quede detenido, no se porque nos hizo esto. No lo conocemos, a pesar de que él decía que había tenido dos hijos con mi señora. No sé. Parece que había salido a matar chicos”, relató Luis, todavía conmovido.
El atacante permanecía ayer detenido y se le estaban realizando todo tipo de pericias para determinar si fue un brote psicótico o una reacción producto del consumo de estupefacientes.
La Fiscalía piensa imputarle una batería de delitos: amenazas, lesiones leves, violación de domicilio y privación ilegítima de la libertad.
Datos
- La primera víctima fue una beba de un año y medio, sobrina del acusado que corrió por los techos e irrumpió en la casa de Juan XXIII y Naciones Unidas.
Puñaladas, cortes y balas de goma
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