“Nos dejó Arabarco… Neuquén está de duelo”

Por Redacción

El 1 de marzo nos dejó don Osvaldo Arabarco, encomiable hacedor de la historia neuquina. Detallar el currículum del autor de la letra del himno provincial no es tarea fácil, en virtud de los vastísimos aportes realizados a favor de la educación y la radiofonía. Simplemente quiero recordar al lector algunos datos de su vida, para que vuelvan al presente. Osvaldo nació en Neuquén capital el 11 de septiembre de 1945. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 2 y los secundarios en el Colegio Domingo Savio, para concluirlos en la Escuela San Martín, donde se recibió de bachiller. Posteriormente cursó estudios terciarios en el Instituto Superior de Enseñanza radiofónica y la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Era hijo de don Oscar Arabarco, oriundo de Coronel Pringles, provincia de Buenos Aires. En 1937 su padre llegó a Neuquén y comenzó a trabajar en la salud pública. Desde entonces asistió al nacimiento de la asistencia pública junto con el Dr. Castro Rendón. Osvaldo ha escrito de su padre: “Buen amigo, sencillo y comprometido. Solidario y trabajador. Nunca le conocí perezas y si tuvo amarguras nunca las dijo. Era así, reservado en sus cosas”. Pareciera que Osvaldo estuvo predestinado a ser un hombre de radio, ya que el mismo año de su nacimiento, 1945, nació también nuestra entrañable emisora LU5. Tuvo una importante labor en ella, en la que se destaca la escritura de muchos eslóganes que ilustraban el aire de la joven emisora. Entre tantas causas que abrazó con nutrida pasión figuró la defensa de la Universidad de Neuquén, y vivió su nacionalización. En cierta oportunidad escribió: “La Escuela de Salta y Belgrano rezaba en su portada ‘Saber es deber’… media jornada funcionaba como escuela y el resto del día la universidad. (…) Vivimos con emoción sus primeras colaciones de grado, su crecimiento de matrícula… los sueños de alfarería se hicieron realidad en el barro”. Es que Osvaldo era un poeta. Su figura como tal, además de locutor y de luchador, es de una inmensidad sin métrica: todo lo que llegaba a sus manos se convertía en poesía, en poema. A su gran amigo Milton Aguilar en el aniversario de su fallecimiento le dedicó las siguientes palabras: “Milton, recién caigo en la cuenta de que ha transcurrido un año. Como las cosas cotidianas, estás allí todos los días, en las charlas de los amigos, en los actos evocativos. ”Al fin y al cabo no te has ido del pago. ”Todo está como era entonces, ‘la casa, el perro… y los hombres’”. En lo personal, puedo decir que fuimos amigos. Una amistad cultivada desde la admiración y la correspondencia de intereses y afectos. Durante una de nuestras largas charlas sobre historia neuquina me relató lo siguiente: “Sobre el himno provincial… sí. El tema nació en los comienzos de la década del 80 como ‘Trabun Mapu’ (pacto o tratado de la tierra), con letra de mi autoría y música de Marcelo Berbel, en homenaje al Dr. Gregorio Álvarez, que cumplía 90 años y cuya celebración se realizó en el entonces Teatro Lope de Vega, en los altos del Cine Español de Neuquén. En esa oportunidad, y como una sorpresa, los hermanos Berbel lo entonaron para el homenajeado. Esta cordillerana de raíz criolla y costumbrista permaneció como tal en ruedas fogoneras de amigos y amantes de nuestra música, hasta que la Legislatura neuquina declaró la canción como himno provincial”. Estas palabras son apenas un pequeñísimo resumen de su trayectoria. Redundante es decir que estos hombres, desde su silencio, desde su humildad, hacen todos los días de su existencia que nuestra patria siga siendo ejemplo de proyección futura. No debemos olvidarlos. Osvaldo, nunca te irás de nuestras vidas, estarás con nosotros cuando entonemos el himno, tu himno neuquino: “Creció en el compromiso de una raza vigente / con el cielo en los lagos todo el viento en la voz. / Neuquén es compromiso / que lo diga la patria / porque humilde y mestizo / sigue siendo raíz”. ¡Gracias, amigo, por todo lo que le diste a nuestra provincia! Gracias por nuestras largas charlas de historia neuquina. Gracias por tu hombría de bien y tu humildad. Gracias, en nombre de todos los neuquinos. Beatriz Carolina Chávez DNI 6.251.256 Neuquén

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