Obama gana último debate, pero ¿le alcanzará?
Romney logró una ventaja que puede ser clave.
Una vez más, el demócrata Barack Obama no dejó pasar oportunidad la noche del lunes para atacar y desacreditar a su rival republicano Mitt Romney en el tercer y último debate presidencial estadounidense antes de las elecciones del 6 de noviembre. Durante los 90 minutos de cara a cara en Boca Ratón, Florida, el mandatario usó todos los recursos a su disposición para tratar de dejar clara su valía como “comandante en jefe” frente a un contrincante que carece de experiencia en política exterior, tema central del encuentro: desde acusarlo de promover políticas “temerarias” y enviar “mensajes mixtos” a aliados y tropas a burlarse abiertamente de críticas de su rival por su intención de recortar el presupuesto militar. “Usted mencionó la Marina y que tenemos menos barcos que en 1916. Bueno, también tenemos menos caballos y bayonetas, porque la naturaleza de nuestro Ejército ha cambiado. Tenemos esas cosas llamadas portaaviones (…) tenemos esos barcos que van bajo el agua, submarinos nucleares”, dijo Obama en uno de los momentos de la noche más comentados en las redes sociales. Encuestas inmediatas tras el duelo, como las de las cadenas CNN o CBS, le dieron una vez más la victoria a Obama: 48 por ciento frente al 40% de Romney en el caso de CNN, y más pronunciada aún en el de CBS: 53-23 por ciento. Pero la pregunta que nadie se atrevía a responder con contundencia es si esto será suficiente para recuperar el ritmo en las dos semanas que restan hasta la cita ante las urnas y asegurarse un segundo mandato demócrata. Y es que, coinciden los analistas, aunque Obama también se hizo con la victoria en el segundo debate, celebrado una semana atrás, su desastrosa actuación en el primer cara a cara con Romney, a comienzos de mes, ha tenido un efecto tan devastador que no está claro si podrá recuperar la -ya de por sí débil- ventaja perdida en lo que queda de carrera electoral. “Victoria técnica para Obama, pero ganó poco”, resumía el debate el columnista de “The Washington Post” Carter Eskew. Y eso que el periodista se reconoció como favorable al candidato demócrata. La revista “National Journal” llegaba a una conclusión muy similar: “Obama gana el tercer debate pero Romney gana la temporada de debates”, tituló su balance final de los tres encuentros televisados de los aspirantes a la Casa Blanca. “Mediante sus firmes actuaciones y el espectacular fracaso en el primer debate (de Obama), Romney se ha deshecho de un obstáculo importante: un número casi decisivo de estadounidenses creen ahora que es una alternativa viable a Obama”, justificaba la publicación su análisis. Ayer, el presidente Obama y su contrincante republicano tomaron la recta final impulsados por la adrenalina, un caudal de dinero en efectivo y la determinación de no dejar de hacer nada de lo que se puedan arrepentir hasta el 6 de noviembre en su estrecha contienda hasta la meta. A partir de ahora, los candidatos acelerarán sus viajes, abrirán las billeteras y movilizarán a más organizaciones populares en una contienda que es probable que les cueste más de 2.000 millones de dólares cuando llegue a su fin. Los ojos están puestos en nueve estados cuyos votos están aún en reñida disputa, como Nueva Hampshire, Carolina del Norte, Florida, Ohio, Wisconsin, Iowa, Nevada y Colorado. (AP/DPA)
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora