Obama pide apoyo al Congreso para la guerra contra Estado Islámico

El grupo “será derrotado”, afirmó

Por Redacción

AP

WASHINGTON.- El presidente estadounidense Barack Obama pidió ayer al Congreso que autorice el uso de la fuerza militar contra el grupo extremista Estado Islámico y llamó a los legisladores a “mostrarle al mundo que “estamos unidos en nuestra determinación’’ para combatir la amenaza directa que representa esa agrupación. El presidente quiere una resolución conjunta en respuesta a las acciones de un grupo extremista que está imponiendo un control violento en Irak y Siria y ha matado a rehenes estadounidenses y de países aliados. La coalición liderada por Estados Unidos que combate al grupo Estado Islámico (EI) en Irak y Siria está “a la ofensiva” y esa organización “será derrotada”, dijo Obama después del pedido al Congreso. Obama también afirmó que Estados Unidos “no se involucrará en una nueva intervención terrestre de envergadura en Medio Oriente”, pero que no dudará en desplegar fuerzas especiales contra el EI si fuera necesario. En una carta enviada a los legisladores que acompaña la propuesta entregada, Obama señala que el Estado Islámico “representa una amenaza al pueblo y la estabilidad de Irak, Siria y el Oriente Medio, y a la seguridad nacional de Estados Unidos’’. Obama dijo que su propuesta no autorizaría operaciones de combate vastas, a largo plazo, como las de las guerras en Irak y Afganistán, con las fuerzas locales cargando con esa responsabilidad. Dijo que quiere la flexibilidad de operaciones terrestres “en otras circunstancias más limitadas’’, entre ellas misiones de rescate, colección de datos de inteligencia y el uso de fuerzas especiales en una posible acción militar contra líderes del Estado Islámico. Obama planeaba discutir el asunto en la Casa Blanca el miércoles por la tarde. En su carta, el presidente mencionó a cuatro rehenes estadounidenses muertos a manos del Estado Islámico y dijo que el grupo, si no es contrarrestado, “presentará una amenaza más allá del Oriente Medio, incluyendo Estados Unidos’’. La confirmación de la muerte de la trabajadora humanitaria de 26 años Kayla Mueller en vísperas de la propuesta añade nueva urgencia al asunto. Al mismo tiempo, costosas guerras en Afganistán e Irak han generado cautela entre legisladores sobre otra campaña militar extendida.