Obligado a estudiar y tratar sus adicciones tras delinquir
Un joven viedmense deberá tratar su adicción y capacitarse en un taller durante un año, como sanción por llevarse sin pagar dos botellas de fernet de un supermercado, apropiarse de una campera en la vía pública e ingresar al patio de un domicilio particular.
En el marco de un juicio a prueba por esas acciones, se lo consideró autor de la tentativa de hurto y violación de domicilio.
En la audiencia de la que participaron la defensora oficial Graciela Carriqueo y los representantes del ministerio Público Fiscal, Fabricio Brogna y Paula de Luque se acordó que el joven concurra a un taller de la fundación Creando Futuro para recibir capacitación en algún oficio, además de llevar adelante un programa de atención a sus adicciones.
El fiscal acusó unificando los tres hechos y acordó con la defensa del imputado, las pautas de conducta con las que el joven se comprometió a cumplir y que serán exhaustivamente controladas para que continúe teniendo validez la suspensión del juicio a prueba, tal como lo destacó la jueza de Garantías, Itziar Soly .
El joven no tiene antecedentes penales, razón por la cual pudo acceder a este beneficio. Además se comprometió a otorgar una suma de dinero a la cooperadora del Hospital Zatti. En el marco de la audiencia el fiscal destacó que “desde la Fiscalía hubo una comunicación con las víctimas para conocer cuál era la respuesta que, para estos hechos, esperaban del sistema penal. Y a todos ellos les interesó más que la persecución penal, la reinserción social del joven, a través de medidas concretas”.
Las partes coincidieron, para llegar a esta instancia, en la predisposición del imputado a resarcir su error.