Ocho horas en el hospital

Por Redacción

Cuando ingresé el 26 de diciembre a la Guardia del hospital Dr. Ramón Carrillo de Bariloche, nunca pensé que mi malestar me tuviera ocho horas allí. Entré con un cuadro que en principio se creyó muy grave, y durante toda mi “internación temporal” pude observar cómo se movían los diferentes actores, desde médicos/as hasta camilleros y enfermeras/os, personal auxiliar… Durante ocho horas vi ingresar cuadros leves y graves, vi correr a gente por la que cuando uno está aguardando afuera de la Guardia médica piensa ‘¿Qué, estarán trabajando a media máquina?’… ¡No es así! ¡Yo los vi moverse! Y preocuparse por cada caso, hacer análisis en el momento, radiografías, tomografías, remedios gratuitos, a cada instante… y me sucedió en primera persona también, porque me han hecho dos análisis de sangre, radiografías, tomografías con una profesionalidad… y con una calidez digna de destacar.

Quiero entonces felicitar a todos los que componen el personal de este hospital, porque he visto una maquinaria donde cada engranaje hacía lo suyo, pero aún más, se ayudaban entre sí, eran un equipo, mucho más que las individualidades… Este equipo, que como muchos estamentos del Estado hace “lo que puede con lo que tienen” merece que se le reconozca su labor. La salud pública puede adolecer de fondos, infraestructura, pero no me queda duda de que no adolece de profesionales y personal que se entrega. Y como el cuerpo sin cabeza no funciona, quiero agradecer también a su director, a quien no conozco pero imaginé a través del personal, porque, como dice el refrán, la semilla no cae lejos del árbol. ¡Gracias!

Jorge L. Fernández Avello

DNI 12.862.056

“He visto una maquinaria donde cada engranaje hacía lo suyo, pero aún más, se ayudaban entre sí, eran un equipo, más que individualidades”.

Jorge L. Fernández Avello

DNI 12.862.056

Datos

“He visto una maquinaria donde cada engranaje hacía lo suyo, pero aún más, se ayudaban entre sí, eran un equipo, más que individualidades”.

Exit mobile version