La pérdida del valor adquisitivo en los haberes no aguarda soluciones futuristas.
Cuando existe en el ser humano una aflicción profunda por cualquier motivo, desde afuera, se puede lograr que ese individuo desvíe su foco de atención en otra cuestión menos prioritaria, relegando a un segundo plano de reflexión, la cuestión original que lo introdujo en un estado preocupante.
Algo semejante ha intentado propiciar nuestro Gobierno Nacional en su relación con la sociedad argentina donde al encontrarnos atravesando momentos traumáticos en la vida económica, sin que el Poder Ejecutivo Nacional reaccione a tiempo, ha pretendido mediante la intervención de los medios de comunicación oficialistas, establecer una agenda alternativa de temas pendientes que, -cortinas de humo mediante-, excluye de la agenda, los temas neurálgicos que ameritan inmediata resolución para la Sociedad.
Un ejemplo de lo señalado lo constituye el abordaje de la legalización del aborto; la Atención de la Salud Pública a los Ciudadanos Extranjeros y el malogrado accionar de las fuerza de seguridad para controlar la delincuencia. Todos estos temas implantados con “agenda impuesta” están en la discusión del colectivo donde producen cientos de acaloradas discusiones entre los ciudadanos, mientras una inflación exorbitante sacude las economías familiares. Ya Menem, décadas atrás, había utilizado el recurso de la “desviación colectiva” cuando mencionó aquel cohete que atravesaba la estratósfera y tardaba quince minutos en dar la vuelta al mundo. En ese momento, el fenómeno pergeñado de distracción del colectivo duró una semana y todo el País hablaba del asunto.
Pero en la actualidad, el caso de la legalización del aborto intervienen otros actores como la Iglesia; la justicia; las Entidades de bien Público; etc. y el tema amerita ser discutido en las dos Cámaras del Congreso de la Nación. Los medios de Comunicación oficialistas hicieron su trabajo, intuyendo que el Gobierno Nacional no sufriría desgaste. En el razonamiento señalado no se considera que son millones de argentinos que están descontentos por el desmesurado aumento de la Canasta Familiar; el alza en los Servicios Públicos; el precio de los combustibles; la inflación registrada y la pérdida del valor adquisitivo en los haberes de los trabajadores son problemas cotidianos de una agenda inmediata que no aguarda soluciones futuristas, son para resolverlos hoy. Por ello, por más cortinas de humo construidas para generar la ceguera ciudadana, estos temas golpean fuerte y no existe motivación alguna que pueda desviar la atención de la gente. El gobierno favorece a las clases altas y se olvida que llegó al poder mediante el voto popular, que hoy frustrado, vapuleado y desconsiderado, seguramente probará -en el futuro- otra alternativa válida de gobierno.
Miguel Ángel Knecht
DNI 14.727.625
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- La pérdida del valor adquisitivo en los haberes no aguarda soluciones futuristas.