Opinión publicada

Los invitamos a leer los artículos de Nicolás Gadano, “Necesitamos una nueva ley para producir más energía”, y de Carlos Pagni, “Las paritarias, espada de Damocles de Cristina”.

Por Redacción

EL PAÍS

* El economista Nicolás Gadano, en Clarín, pregona una nueva ley para producir más energía. Razona: El acuerdo con Repsol abre una etapa nueva para YPF. Debemos asegurar las condiciones para que mantenga una gestión profesional, competitiva, socialmente responsable y con sentido nacional, complementando su operatoria con la de las empresas privadas. Con las acciones expropiadas repartidas entre la Nación y las provincias, YPF debiera convertirse en la herramienta única de participación pública en la actividad petrolera, absorbiendo el cúmulo de pequeñas empresas públicas surgidas en el ámbito nacional y provincial. Será muy difícil revertir el déficit energético si la Nación y las provincias actúan de manera discoordinada, compitiendo entre sí con empresas que no cuentan con la trayectoria, la experiencia y la capacidad de YPF. Concluye que la coyuntura

energética es crítica, pero los recursos no convencionales nos dan una oportunidad. La aprobación de una nueva legislación nacional, surgida del trabajo y del consenso de todos los actores involucrados, es la llave para el desarrollo de nuestro potencial energético. Ver nota.

* Carlos Pagni, en La Nación, advierte que el porcentaje de aumento salarial que terminen aceptando va a ser determinante para dos variables decisivas de la economía: el déficit fiscal y el nivel de reservas monetarias. Subraya que las paritarias de los empleados del Estado determinan la magnitud del gasto público. Si bien los sueldos representan sólo el 13% de las erogaciones de la administración central, para el conjunto de las provincias esa proporción llega al 48%. Además, las fluctuaciones salariales de los trabajadores activos inciden en la actualización de las jubilaciones que paga la Anses. De modo que los acuerdos sindicales tendrán una influencia directa en el nivel de emisión, considerando que para financiar una parte importante de todos esos compromisos el Tesoro recurre al Banco Central. (…) Ésta es la razón por la cual Fábrega ve en la peripecia de los gremios una espada que oscila sobre su propia cabeza. Ver nota.