Otra salidera, esta vez por 30.000 pesos
Al igual que en otras ocasiones en Neuquén, siguieron al damnificado hasta su casa. Allí lo abordaron y le sacaron el dinero que acababa de retirar de un banco céntrico.
NEUQUÉN (AN)- Esta vez el botín fueron 30.000 pesos. Y como en tantas ocasiones anteriores, los delincuentes siguieron a la víctima hasta su casa y sabían a la perfección que recién había retirado una importante suma de dinero del banco. Huyeron en un vehículo, y hay pocas pistas sobre su paradero.
La nueva salidera bancaria se registró el martes alrededor de las 13:45 en el barrio Belgrano, pero recién tomó difusión pública ayer.
De acuerdo con la denuncia que recibió la policía, el damnificado había extraído 30.000 pesos de uno de los bancos ubicados en el microcentro. Algunas versiones indican que estaba por realizar una inversión en automotores, pero el dato no fue confirmado. Los investigadores tampoco individualizaron al banco en cuestión.
Después de realizar una serie de trámites, el hombre cuya identidad no trascendió llegó a su vivienda ubicada en la calle Chiarandón al 900, en el barrio Belgrano.
Cuando estaba abriendo la puerta, informaron las fuentes policiales, se le fueron encima dos sujetos que lo metieron a los empujones dentro de la vivienda.
«Lo amenazaron con armas de fuego, lo golpearon y lo inmovilizaron», indicaron los voceros.
Añadieron que «sabían que el hombre había sacado la plata del banco, y le pusieron el arma en la cabeza para que la entregara de inmediato».
Sin margen para resistirse, el damnificado les dio los 30.000 pesos en billetes de distinta denominación. Los sujetos lo maniataron y escaparon a toda velocidad.
De acuerdo con la declaración de algunos vecinos que observaron movimientos extraños, los asaltantes escaparon en un automóvil. Las características del vehículo no fueron difundidas para no entorpecer la investigación.
La causa por robo calificado quedó a cargo del departamento Delitos de la Policía.
Las salideras bancarias son un flagelo en esta capital. A diferencia de lo que sucede en otras capitales, los ladrones no dan el golpe a pocos metros de los bancos sino que siguen a sus víctimas hasta sus viviendas y allí las abordan.
Las sospechas indican que puede haber personal de las casas crediticias involucrados como entregadores, pero nunca se pudo comprobar. La Policía recomienda extremar las precauciones cuando se realizan operaciones de este tipo, o pedir custodia en la comisaría Primera.