Pakistán: atacan una escuela y matan a 132 niños
Talibanes irrumpieron en un establecimiento para hijos de militares en Peshawar y mataron a 141 personas e hirieron a 250. Varios alumnos fueron ejecutados de un balazo en la cabeza.
AP
PESHAWAR Pakistán (dpa/ AFP).- Al menos 141 personas, entre ellas 132 niños, murieron ayer y unas 250 personas resultaron heridas en un ataque perpetrado por talibanes en una escuela de la localidad paquistaní de Peshawar a donde asistían mayormente hijos de militares locales.
Fuerzas talibanes asumieron públicamente el ataque a la escuela, administrada por el ejército, y aseguraron que fue cometido en represalia por la ofensiva militar llevada adelante en zonas tribales de Pakistán.
El pero ataque en la historia del país tuvo como objetivo una escuela “porque ellos (el Ejército) también atacan a nuestras familias. Queremos que ellos sientan el dolor que sentimos nosotros”, dijo un portavoz de la agrupación Tehrik-e-Taliban.
Ayer por la mañana un grupo integrado por seis talibanes tomó la escuela, mantuvo como rehenes a unos 500 alumnos y profesores y ofreció durante horas resistencia a las filas del Ejército. Según medios locales, los atacantes llegaron a utilizar a algunos rehenes como escudos humanos.
Tras horas de enfrentamientos, el Ejército abatió a los seis atacantes, informaron fuentes militares, mientras que el gobierno de la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa reportó más de 141 muertos, entre ellos más de 132 menores, y más de 250 heridos. Sin embargo, se teme que la cifra de víctimas mortales ascienda debido al grave estado de salud de algunos de los menores trasladados con heridas.
Decenas de padres desesperados rodearon las ambulancias y se agolparon detrás de las vallas ante la escuela y en los centros hospitalarios.
Malala Yousafzai, la joven paquistaní que recibió hace menos de una semana el Premio Nobel de la Paz a sus 17 años por defender los derechos de las niñas paquistaníes a educación, dijo ayer “llorar” la muerte de los jóvenes. “Este acto terrorista sin sentido alguno, a sangre fría, que se desarrolla ante nosotros, me ha roto el corazón”, dijo la activista de quienes calificó como “hermanos y hermanas”. “Pero nunca seremos vencidos”, aseguró.
El primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, calificó el hecho como tragedia nacional y ordenó un luto oficial de tres días.
El presidente de la vecina Afganistán, Ashraf Ghani, condenó el ataque subrayando que “matar a niños inocentes es un acto completamente antiislámico e inhumano”. Prácticamente las mismas palabras utilizó la portavoz del ministerio de Exteriores de Irán, Amrsieh Afcham. También el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, criticaron en duros términos los hechos.
El Ejército de Pakistán lleva adelante una dura ofensiva en zonas tribales en la frontera con Afganistán, en cuyo marco el gobierno ha reportado la muerte y la expulsión de miles de extremistas. A la escuela atacada concurren más de 1.000 alumnos desde jardín de infantes hasta años superiores. El Ejército administra más de 120 de establecimientos educativos de este tipo en todo el país y suelen ser elegidos por su alto nivel.
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