Paraguay: evitan venta de armas militares
ASUNCIÓN.- La policía paraguaya descubrió ayer un cargamento de explosivos y armas de grueso calibre que pertenecía a un cuartel militar y estaba a punto de ser vendido en 150.000 dólares.
Relacionados con el caso hay dos detenidos, en tanto que el gobierno paraguayo desvinculó el hallazgo de las armas con la actividad de un eventual grupo guerrillero.
El cargamento fue hallado en la localidad de Piribebuy, cuando agentes encubiertos simularon estar interesados en su compra, y en el operativo fueron detenidos dos militares y un tercero logró escapar, detalló el ministro del Interior, Rafael Filizzola.
El funcionario sentenció que el hecho no tiene relación con el ataque al cuartel militar cometido el 31 de diciembre último por el autoproclamado Ejército Popular de Paraguay (EPP).
Filizzola manifestó su preocupación y la del gobierno paraguayo por el hallazgo del arsenal y no descartó que haya nuevas detenciones.
«Ésta es una realidad, una realidad que nos preocupa, que nos alarma. Imagínense la capacidad destructiva que tienen los explosivos y las armas incautadas hoy (por ayer)», manifestó el ministro, tras reunirse en el Palacio de Gobierno con el presidente Fernando Lugo.
Varios explosivos estaban preparados para ser utilizados, añadió el ministro.
El operativo de detección del arsenal se concretó ayer en la madrugada en un depósito de armas militar de Piribebuy. Los detenidos son los sargentos Diego Aguino (31) y Silvino Almada (32) y el prófugo Raúl Cardozo, todos de la Dirección de Material Bélico (Dimabel). La Policía se enteró de la venta de las armas y los explosivos y envió al lugar a agentes que simularon estar interesados en su compra y hasta pactaron el pago de 150.000 dólares por el cargamento.
Filizzola descartó además que este hecho tenga relación con un ataque perpetrado el último día del 2008 contra un cuartel militar por un grupo de 20 personas que se identificaron como miembros del EPP en jurisdicción de Tacuatí, 350 kilómetros al norte de Asunción, donde maniataron al oficial de guardia, robaron armas y luego incendiaron el lugar.
El ministro, responsable de la seguridad interna del país, consideró que «no existe una guerrilla» y desacreditó las declaraciones de Carmen Villalba, una mujer que está detenida y que se atribuye ser dirigente del EPP. (Télam)