Perito balístico apuntó contra hermanos acusados de matar a un vecino cipoleño
En la audiencia de hoy dijo que la pericia balística que realizó fue categórica, pero ante las preguntas del defensor Pablo Barrionuevo se mostró “dudoso”.
La declaración del perito balístico que realizó la pericia del proyectil que se extrajo del cuerpo de Miguel Contreras, quien fue asesinado de un disparo en su casa, afirmó que es “muy probable que haya sido disparado con un revólver que fue secuestrado de la casa de los imputados”.
Mario y Rafael Ruminot son quienes están acusados de haber asesinado a Contreras de un disparo. Es por eso que la pericia que realizó el testigo que declaró hoy era clave para determinar la culpabilidad de los acusados. Al comienzo de su testimonio aseguró que “nunca tuvo dudas que el proyectil que se extrajo del cuerpo de la víctima había sido disparado con una de las armas de fuego que se halló en la casa de los imputados”, pero cuando fue interrogado por la defensa comenzaron las dudas.
Cuando comenzaron a preguntarle especificaciones de la pericia que realizó y sobre conceptos de balísticas fue cuando comenzó a vacilar. “Se me confundieron los conceptos”, dijo ante el tribunal. El peirto trabaja en el Gabinete de Criminalística de Roca y es experto en balística. En cuanto a su testimonio, el abogado de la defensa, Pablo Barrionuevo, opinó que “Tenía más dudas que certezas”. En la próxima audiencia se escuchará la versión de los hermanos Ruminot y luego se harán los alegatos.
Miguel Contreras tenía 37 años cuando fue asesinado de un disparo en el pecho. Ocurrió el 19 de mayo del año pasado. Su cuerpo fue hallado en el patio de su casa, ubicada en calle González Larrosa al 1200, del barrio Brentana de Cipolletti. La primera hipótesis que deslizaron los investigadores es que se habría tratado de un ajuste de cuentas.
Con el avance de la causa se vinculó el homicidio de Contreras con la presunta intención de los hermanos Ruminot de apropiarse de su casa. Los hermanos llegaron a juicio acusados del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El fiscal del caso, Martín Pezzetta, indicó en su alegato de apertura que a Contreras le dispararon con un revólver calibre 22, justamente un arma similar fue secuestrada en la casa de los imputados.