Pidieron prisión perpetua para el policía Salas
La defensa planteó otra hipótesis y reclamó la absolución del acusado.
Cecilia Maletti
El fiscal Vignaroli y los querellantes Egea y Acosta Meza descartaron la versión del imputado. “Tuvo intención de matar”, afirmaron.
NEUQUÉN (AN) – El fiscal Pablo Vignaroli y los querellantes María Angélica Acosta Meza y Federico Egea coincidieron en pedir una condena de prisión perpetua para el oficial de la policía neuquina Claudio Salas, por considerar probada su responsabilidad en el asesinato de Braian Hernández (14), de un disparo en la cabeza, la madrugada del 19 de diciembre pasado en el barrio Cuenca XV.
En tanto los defensores Omar Urra y Gustavo Lucero rechazaron la imputación, argumentaron que su defendido actuó en “legítima defensa ante un peligro inminente” cuando él y sus compañeros “se vieron amenazados con arma de fuego”, y reclamaron su absolución.
Los jueces Fernando Zvilling, Florencia Martini y Héctor Dedominichi darán a conocer la sentencia el próximo viernes 6 a las 12.
Ayer en la última audiencia del juicio, Salas ofreció su versión del trágico episodio. En una exposición que fue seguida con suma atención por los presentes, asumió la responsabilidad de haber efectuado el fatal disparo pero insistió en justificarla en función de que asumió que, tanto él como sus compañeros, estaban ante un peligro inminente al ser apuntados con un arma de fuego (ver aparte).
Los acusadores le enrostraron a Salas el delito que traía de la etapa de instrucción: homicidio calificado por ser miembro de la policía, abusando de su función y del arma reglamentaria.
Para desbaratar el argumento de que había actuado en legítima defensa, Vignaroli dijo que por “la secuencia del traspaso del auto –la cupé Fuego donde iba la víctima respecto del patrullero-, cuando Salas accionó el arma, el peligro inminente había desaparecido”.
Puntualmente afirmó que “existió un disparo (de parte del policía) con la intención de provocar un daño a los que iban dentro de la Fuego”.
Sostuvo que ese disparo no fue “ni justificado ni negligente” y que por ser Salas un profesional no podía desconocer el daño que podía provocar y finalmente produjo.
Contundente, Egea dijo que Salas “no pudo tener otra intención que no fuera la de matar. Por eso apuntó, los tiros fueron donde él quería que fueran”.
Respecto del procedimiento realizado en la Fuego tras el disparo dijo que fue “irregular y orientado a favorecer al imputado”. Planteó dudas, con sentido acusatorio, que a los chicos que iban con Braian les hubieran tomado las huellas digitales con “cinta transparente” para, posiblemente, “plantarlas” luego en el arma secuestrada.
“Hubo dolo de defensa, no de homicidio”, dijo por su parte el defensor Lucero. Remarcó que Salas “se representó la situación de riesgo –al verse apuntado– y trató de neutralizarla”. Añadió que la sensación de verse apuntado con un arma sólo puede ser referida por alguien que la haya afrontado. Y cuestionando a Vignaroli dijo: “Difícilmente al fiscal le hayan apuntado con un arma”.
Los querellantes pidieron que los policías María Mardones y Fabio Portal sean investigados por falso testimonio, ya que dijeron haber sido apuntados con un arma de fuego para favorecer al imputado.
Todos los chicos que iban con Braian en el auto negaron la existencia del arma, y para la querella su aparición en el vehículo se debe a que fue colocada por la policía.