Polémicas y renuncias en el macrismo

Por Redacción

BUENOS AIRES (ABA).- El sorpresivo abrazo del diputado nacional Federico Pinedo con el secretario de Comercio Guillermo Moreno habría generado un cuestionamiento interno dentro de PRO, aunque una fuente partidaria aseguró que solo se trató de un intercambio de posiciones ya que “si lo que pregonamos es la reconciliación más allá de las diferencias, como gesto, no estuvo mal”. Pinedo restringió su actitud (de anteayer durante los festejos frente al Cabildo) a una “vieja amistad cuando yo integraba el Consejo Deliberante y Moreno era funcionario ¿Cómo puede irritar que dos personas que piensen distinto se saluden?”, se preguntó Pinedo. Hay quienes interpretaron esa movida como una “señal” del macrismo para buscar alguna “distensión” tras la ofensiva judicial que derivó en el procesamiento de su líder partidario Mauricio Macri dictado por el juez Norberto Oyarbide. “La estrategia del enfrentamiento no dio resultado y con un fallo adverso de la Sala I de la Cámara, la situación se complicaría” indicó una fuente. Incluso hay quienes le aconsejaron a Macri no apelar e ir a un juicio oral, conocedores de dos recientes pronunciamientos de dicha sala en favor del oficialismo, pero se encontraron con la férrea resistencia de los abogados Pinedo justificó su abrazo con Moreno diciendo que este último “se hace el malo, pero no lo es. Me causa gracia que algunos empresarios digan que se sienten atemorizados por él”. En un sector partidario la acción de Pinedo no fue tomada con el mejor ánimo. “Siempre denunciamos el accionar de Moreno en base a comentarios de los empresarios”, dijo un asesor. Pinedo se abrazó con Moreno haciendo con la “V” de la victoria y del PJ una inclinación partidaria que el dirigente macrista viene reivindicando. Otro impacto en la víspera fue la formalización del diputado porteño Daniel Amoroso de su salida del PRO para conformar un bloque Unión Federal liderado por Francisco De Narváez. “Desde mi ingreso al PRO nunca oculté mi origen peronista, creo que llegó el momento de liderar otro espacio junto a De Narváez”, afirmó Amoroso para agregar enigmático que con su salto político “no se convierte en un legislador opositor”. La alianza Unión-PRO que se conformó antes de las elecciones del año pasado –entre Macri, De Narváez y Felipe Solá– se mueve sobre una cornisa. Solá no respaldó la estrategia judicial de Macri (en la causa de las escuchas) y De Narváez juega su partido. Por si fuera poco, la agencia oficial Télam salió a difundir que el legislador Cristian Ritondo fue reprendido desde el Ejecutivo porteño por haber votado en favor del proyecto de “beneplácito por la detención del ex ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz”. Consultado por “Río Negro”, Ritondo descartó esa versión: “Nadie me retó. No sé la reacción por lo de Federico (por Pinedo), pero a mí no me cuestionaron”. Ritondo hizo frente a la versión de que el Tribunal de Alzada podría confirmar el procesamiento del jefe de Gobierno porteño. “Confiamos en la Cámara, si no creemos en la justicia estamos sonados”, deslizó Ritondo, quien interpretó que el mensaje de la sociedad en estos días de festejo por el Bicentenario fue acerca de “la necesidad de unión de la gente por sobre las disputas de los dirigentes”.


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