Policía iracundo trabaja a metros de su exmujer
El incidente le costó una condena de tres años de prisión, pero ninguna sanción dentro de la fuerza.
Tomó rehenes en el 2014 en Neuquén
Carlos Sebastián Riquelme saltó a los medios de comunicación regionales el 27 de octubre pasado, cuando ingresó armado a las oficinas de Licencias de Conducir, tomó nueve rehenes y reclamó hablar con su pareja que estaba embarazada y trabajaba en el lugar. El hombre es efectivo policial y el incidente le costó una condena de tres años de prisión, pero ninguna sanción dentro de la fuerza. Es más, hace trabajos administrativos en la comisaría Cuarta del barrio Alta Barda, a escasos 150 metros de donde cumple funciones su “ex”.
Fueron algunos vecinos del sector los que se mostraron “preocupados” porque Riquelme trabaja a una cuadra y media de la oficina de Licencias de Conducir donde atiende su expareja. Las dos dependencias, la policial y la municipal, están en la calle Las Flores de un barrio como Alta Barda que parece tener su ritmo propio.
“Como vecina estoy muy preocupada porque en varias oportunidades he visto a Riquelme merodear por el lugar y los vecinos tenemos miedo. Los funcionarios policiales no nos escuchan”, dijo Delia una de las pobladoras que envió un mail. “Río Negro” confirmó que el efectivo realiza tareas administrativas hace un par de meses en el área de Seguridad de la comisaría Cuarta. No puede portar armas, al menos durante tres años, y realiza el trabajo en horario reducido.
Riquelme era cabo en esa dependencia cuando en octubre del año pasado irrumpió en la oficina de Licencias de Conducir y, tras amenazar con su arma reglamentaria, tomó rehenes durante cinco horas. Efectuó cuatro disparos al techo. El caso tomó repercusión y al efectivo se le comprobaron problemas psicológicos, se le abrió una instancia administrativa dentro de la Policía y otra judicial. Según una alta fuente judicial, la semana próxima pasará por el escritorio del Tribunal Disciplinario policial, órgano que analiza si se queda o se va de la fuerza.
El 15 de agosto, este diario publicó que Riquelme había recibido una pena de tres años de prisión en suspenso y que podía seguir siendo policía, porque reconoció lo que hizo, pidió disculpas y se sometió a un tratamiento psicológico y psiquiátrico. Además, su “ex” pidió que no lo acusaran. Ahora, el conflicto se genera porque la mujer fue trasladada a la oficina de Licencias de Alta Barda en noviembre pasado.
Agencia Neuquén