Chubut | Torres deshoja la margarita: la fecha de las elecciones y el dilema de una alianza con Milei

Ignacio Torres demora la definición de la fecha electoral de 2027 mientras analiza un posible acuerdo con La Libertad Avanza. La estrategia genera resistencias dentro de su propio espacio, con aliados que rechazan una alianza con Javier Milei y advierten sobre el impacto de las políticas de ajuste del Gobierno nacional.

Por Carlos Guajardo

Ignacio Torres. Foto: NA

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, deshoja la margarita por estos días no para saber quién lo quiere o no lo quiere, sino para resolver temas que aún no lo tienen, no contra la pared, pero al menos están cerca: definir la fecha de las elecciones del año que viene en la provincia y calcular la estrategia política que le permita llegar a un acuerdo con el gobierno nacional para ir juntos (o al menos, pegados) a los comicios que se vienen.

Chubut: Torres deshoja la margarita por partida doble


Es que las dos cosas tienen mucho peso en la agenda del gobernador, que es evidente; ha instruido a su tropa más fiel y cercana a ir arrojando piedras que no caigan siempre en el mismo lugar para que todo lo que se viene no parezca un amontonamiento.

Prueba de ello es la respuesta que recibe diario RÍO NEGRO cada vez que consulta a algún funcionario cercano al joven mandatario sobre la posible fecha de los comicios: “Digan que seguro, serán entre enero y octubre del 27”, contestan con ironía y con la facultad que les ha dado su jefe político: no dar ninguna pista.

Respecto a la segunda cuestión que le hacen al gobernador provocar la caída de los pétalos de la flor que representa la belleza de las cosas simples, tienen que ver con su visible acercamiento al armado nacional de las elecciones en las provincias que lo tienen como un aliado seguro más allá del crecimiento en Chubut de las principales figuras de La Libertad Avanza.

Torres sabe que un acuerdo con los libertarios lo acercaría mucho más a lograr la reelección que si los tiene en la vereda de enfrente. Pero no es una tarea fácil la de Torres. Ya tuvo dos advertencias: la del actual diputado nacional y su aliado incondicional (hasta ahora) Jorge “Loma” Ávila y la del exhipermassista Ariel “Tapado” Molina, actual intendente de la localidad cordillerana de Corcovado.

El primero dejó un mensaje que no llama a la confusión. “Seguiremos al lado de Torres, pero tendremos que discutir sobre un posible acuerdo con Milei con el que no estamos de acuerdo. De esa discusión se verá cómo seguiremos”. Ávila es secretario general del poderoso gremio de los petroleros privados con una interesante inserción electoral en Comodoro Rivadavia, ciudad que por su fuerza cuantitativa es definitoria en el resultado de cualquier elección.

Molina, quien supo integrar la conducción del Frente Renovador en la provincia y manifestaba cuantas veces podía su amor político por Massa, acaba de anunciar su transferencia a “Despierta Chubut”, el partido de Torres, pero con una condición: no apoyará ningún acuerdo con Milei. “Estamos muy lejos de estas políticas de ajuste feroz del presidente”, declaró.

No son los únicos que se sienten lejos de compartir siquiera una estrategia con quienes gozan del poder nacional. Pero lo dicen por lo bajo porque les resulta difícil contradecir a su jefe político por temor a tener que dejar alguna zona de confort de la que gozan hoy en el gobierno de la provincia.

Torres tiene una situación interna complicada, pero su fuerte personalidad, que utiliza como poder de convencimiento, no le quita el sueño por ahora. Respecto a los comicios, las especulaciones de los más cercanos son que el mandatario esperará observar cómo llega Milei a fin de año. Aunque en Chubut, la fuerza libertaria se ha mostrado ajena a los vaivenes y derrapes del gobierno nacional y en las últimas cuatro elecciones lo demostró ganando en las urnas.

Cruzando la vereda, el justicialismo-kirchnerismo con quien seguramente se polarizará la elección sigue envalentonado con el acto del pasado 17 de octubre en Comodoro Rivadavia, donde hubo presencias de toda la provincia y hasta tuvieron que cortar la calle del lugar donde se encuentra la sede por la gran cantidad de participantes.

Pasan los días y las huestes del general solo hablan de la “demostración de fuerza y unidad” que dieron el Día de la Lealtad, recurriendo a frases hechas del peronismo más ortodoxo, algunas de las cuales salieron a la luz hace más de 70 años.

Pero bien vale recordar una parte del discurso del presidente del partido, diputado provincial y titular de la CGT local, Gustavo Fita, quien con las venas del cuello hinchadas y los pómulos en un tono rojizo creciente dijo: “Este 17 de octubre tenemos que reivindicar al compañero Néstor (Kirchner). Y a la compañera Cristina, que la tenemos prescripta”: Fue el final y a la multitud presente en el acto le quedaron las palmas de las manos rojas de tanto aplaudir.

De todas maneras, un error lo puede tener cualquiera. Confundir prescripta con proscripta puede pasar. Basta con recordar aquello de que “la muerte es solo la suerte, con una letra cambiada”.