Cuáles son los fundamentos que dio el gobierno de Javier Milei para rechazar el documento del G20

El canciller argentino Pablo Quirno argumentó ante el plenario que la declaración ignora factores clave con respecto al conflicto en Medio Oriente.

Por Redacción

Foto: Reuters.

El Gobierno de Javier Milei se alineó con la decisión de Estados Unidos y confirmó que no respaldará el documento final que se presentó en la Cumbre de Líderes del G20 en Johannesburgo. Durante el plenario, el canciller Pablo Quirno argumentó los fundamentos por los cuales Argentina no firmó la declaración.

El representante nacional que asistió en nombre del presidente resaltó la importancia de preservar el principio de consenso en el G20. Quirno enfatizó en la necesidad de «preservar la integridad» y sostuvo que el documento no refleja «fielmente una voluntad colectiva».

En este sentido, apuntó que las «líneas rojas» siguen vigentes, con el objetivo de contribuir a las metas más amplias del grupo.

De esta manera, el canciller declaró que uno de los puntos de mayor preocupación es el abordaje del conflicto en Medio Oriente: «Nos preocupa profundamente la forma en que ciertos asuntos geopolíticos están planteados en el documento».

Quirno criticó que la declaración se centrara en una «única dimensión de un territorio específico» y que pase por alto el «contexto regional más amplio, el reconocimiento internacional de distintas entidades y las causas estructurales de la disputa”.

Aún así, el canciller comentó que Argentina mantiene su pleno compromiso con el «espíritu de cooperación» del G20 a pesar de que no respalde la declaración.


Histórico boicot a la cumbre del G20


La Cancillería argentina fue la encargada de publicar el comunicado donde expresó su desacuerdo con la aprobación de una declaración sin el aval de todos los miembros. Señaló que la medida fue adoptada tras varios días de negociación y que Argentina, además de otros estados, no acompañó el texto.

En el mismo comunicado, el Gobierno remarcó «diferencias sustantivas» y una consecuente quiebra a «las reglas del consenso que rigen el funcionamiento» de la cumbre del G20. En este sentido sostuvo que la omisión de la norma central del consenso contradice al mandato principal que se orienta a la coordinación global para la estabilidad financiera y el crecimiento económico.

El boicot a la cumbre ya se había advertido con el anuncio de Javier Milei cuando confirmó que no iba a viajar a Sudáfrica. Su decisión fue tomada después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su falta.

a Casa Blanca rechazó tajantemente las referencias al «cambio climático» en el borrador de la declaración. También fue objeto de crítica la agenda del país anfitrión de promover la solidaridad y ayudar a las naciones en desarrollo a la transacción hacia la energía limpia y a la reducción de los costos de deuda.

Fuentes de la presidencia, indicó al sitio Infobae: «Estamos haciendo causa con Estados Unidos». De esta manera confirmó cuál era la jugada de los países.


Exit mobile version