De cara al 29 de abril: Milei iría a respaldar a Adorni y la oposición define su estrategia
El presidente ya tiene un palco destinado en el recinto para la sesión informativa. En Diputados sospechan que el jefe de Gabinete abrirá el fuego con escraches como respuesta a las denuncias en su contra. El karinismo resiste: “No se discute su continuidad”.
Cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sugirió ante una platea de abogados la idea de “comprar pochoclos” para el próximo 29 de abril, no imaginó que su frase causaría tanto revuelo. Pero, a esta altura, ya nadie en el Congreso tiene dudas: la sesión informativa que encabezará ese día el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, será de las más calientes de las que se tengan memoria.
Adorni anunció hace un mes que asistiría a la Cámara de Diputados a brindar el primer informe de gestión del año y de su mandato. Sin embargo, desde aquel momento hasta hoy, la Justicia no hizo más que avanzar en la causa donde se investiga si el funcionario recibió dádivas o cometió un enriquecimiento ilícito. Los hallazgos judiciales, a la par de las revelaciones mediáticas, generaron un desgaste innegable en su figura.
Contra viento y marea, el Gobierno decidió mantener en pie la presentación en el Congreso, por razones difíciles de comprender en este contexto. “Viene porque tiene que venir, porque así lo marca la Constitución Nacional”, se limitan a decir en el oficialismo, a pesar de que varios jefes de Gabinete se las ingeniaron para evadir la obligación mensual de asistir al Parlamento. El propio Adorni adeuda el mes de marzo.
En el círculo de confianza de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, afirman que nunca se evaluó postergar el evento y descartan una y otra vez que Adorni pueda ser desplazado de su función. “Es una persona de bien. No se discute su continuidad en el Gobierno. Es un tema que va por otro carril, el de la Justicia”, aseguran, restándole credibilidad a las encuestas que muestran el impacto del caso en la opinión pública.
Con esa convicción, Javier y Karina Milei ya tienen reservado el palco central de la primera bandeja de Diputados, de frente a Adorni. Aunque no está oficialmente confirmado, la idea es que los hermanos asistan al recinto en un renovado gesto de respaldo. La presencia del presidente, inhabitual en una sesión de este tipo, le da otro tono al encuentro y promete caldear aún más los ánimos.
¿Mostrará Adorni, finalmente, pruebas en su defensa? ¿Recurrirá al silencio, amparado en la existencia de una causa judicial, como hizo en la conferencia de prensa en Casa Rosada? ¿O abrirá el fuego con escraches contra la oposición? En el Congreso circulan puras conjeturas y el grado de expectativa es total.
La sospecha de los “carpetazos” que anida en un sector de la oposición no es infundada: desde las usinas libertarias difundieron esta semana “listas negras” de diputados que aún no habrían presentado sus declaraciones juradas anuales de 2025, aunque en algunos despachos salieron a aclarar que recién las pueden cargar a partir del 2 de mayo y que tienen tiempo hasta el 30.
“Va a venir a embarrar la cancha, pero nosotros no debemos regalarle el escenario ni pisar el palito”, consideró un diputado que quiere repetir la estrategia que diagramaron el año pasado frente a Guillermo Francos por el caso $LIBRA. En esa interpelación se dividieron las preguntas y acorralaron al entonces jefe de Gabinete desde diferentes frentes, lo que les permitió dejarlo en “offside” y sacar a la luz las inconsistencias del relato del Gobierno.
Pero también hay quienes creen que las denuncias de corrupción contra Adorni no deben monopolizar la sesión. “Tiene que ser un 70% de temas sociales y un 30% el caso Adorni”, graficó un importante legislador de Unión por la Patria que piensa que hay que direccionar los planteos hacia el impacto de la política económica de Milei en la vida cotidiana. “Adorni ya está condenado socialmente”, consideró la fuente.
El temor de fondo es que se produzca una polarización extrema, como la que propició Milei el 1ro de marzo al grito de “Cristina chorra” mientras sus diputados coreaban “¡tobillera, tobillera!”. “No van a salir de esto con más polarización”, fue el consejo que llegó a oídos de Menem en los últimos días de boca de un diputado que está en sus antípodas.
Para evitar caer en la grieta, hay otros bloques no kirchneristas que, muy entusiastas, se anotan para liderar la ofensiva. Cabe recordar que una de las denuncias contra Adorni que derivaron en la causa que lleva adelante el juez Ariel Lijo fue presentada por el tridente del radical Pablo Juliano, el socialista Esteban Paulón y el “lilito” Maximiliano Ferraro, aliados en el interbloque Unidos.
Paulón fue uno de los diputados apuntados por los libertarios, que lo acusaron de “declarar propiedades a precios irrisorios para evadir impuestos”, según una publicación de La Derecha Diario y posteos en redes. El santafesino respondió: “Intentan ensuciar con mentiras mi declaración jurada. Todo lo que tengo es público, está declarado y es previo a mi función”.
En este marco de confrontación, la idea de citar a Adorni a una interpelación sigue latente, aunque todo indica que sería después del 29. Para eso la oposición debe atravesar varios obstáculos. En orden: conseguir quórum para sesionar, aprobar un emplazamiento a comisiones, dictaminar y volver al recinto a aprobar un proyecto. Cuando se intentó la semana pasada un tratamiento sobre tablas, llegaron a tener 125 voluntades; muy cerca de las 129 que se necesitan.
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