El Gobierno concentra la negociación con gobernadores y los aliados advierten que falta «abrir el juego» en Diputados
Legisladores de la oposición cercana al oficialismo señalan que los acuerdos en el Senado no garantizan los votos en la Cámara Baja. Piden una estrategia integral ante un calendario apretado que no deja margen de error.
A pocos días de que el Senado trate el proyecto de modernización laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei, se encendieron las luces de alerta en la Cámara de Diputados. Entre los bloques aliados crece la inquietud por la falta de interlocutores directos y la ausencia de una mesa de negociación conjunta que asegure el éxito de la ley sin contratiempos.
Según recabó Infobae, después de la reunión que mantuvieron el miércoles el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, y los jefes de bloque, varios referentes expresaron sus dudas sobre la estrategia oficial. «Leyes de esta magnitud tienen que tener un tratamiento integral, donde se converse en simultáneo con los senadores y diputados. Pero el Gobierno decidió concentrar las negociaciones con los gobernadores, relegando a los bloques en Diputados», explicó un legislador del PRO a ese medio.
El riesgo de la «letra chica»
El planteo central es que los pactos políticos con los mandatarios provinciales no se traducen automáticamente en votos dentro de Diputados, un recinto más fragmentado donde conviven bloques que no responden a gobernadores, como la Coalición Cívica o Encuentro Federal.
«Una coma que le cambien y tiene que volver al Senado, y eso sería una señal malísima para los mercados», advirtieron desde la oposición amigable. El temor es que, al no «abrir el juego» ahora, surjan diferencias técnicas o políticas en el debate en particular que traben la aprobación final o devuelvan el proyecto a la cámara de origen.
Una carrera contra el calendario
La advertencia de los aliados también responde a los tiempos legislativos. Las sesiones extraordinarias finalizan el 27 de febrero y el cronograma es ajustado: los feriados de Carnaval (lunes 16 y martes 17) reducen los días hábiles para conseguir dictamen de comisión.
Si el Senado aprueba la ley la próxima semana, Diputados tendría un margen de maniobra mínimo. Ante este escenario, en el oficialismo ya analizan la posibilidad de extender las extraordinarias por decreto hasta fin de mes para evitar que el tratamiento se caiga por falta de tiempo.
Mientras tanto, la negociación fina continúa en el Senado. Si bien el Gobierno asegura que el acuerdo general está encaminado, persisten diferencias sobre el capítulo fiscal.
El punto de tensión son los artículos que reducen alícuotas de impuestos (como Ganancias para empresas), lo que impactaría en la coparticipación federal. Varios gobernadores ya anticiparon que acompañarán la reforma laboral en general, pero podrían rechazar estos puntos específicos, lo que obliga a recalcular los números para la votación en particular.
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