El Gobierno de Javier Milei bajo presión: del respaldo a Manuel Adorni a la desconfianza de los mercados por la falta de política
Mientras la Casa Rosada protege al vocero presidencial frente a una investigación judicial por su patrimonio, el ministro Caputo insiste en que la economía no despegará sin previsibilidad parlamentaria. La estrategia de "pureza libertaria" de Karina Milei suma dudas a la relación con el PRO.
El clima en la Casa Rosada atraviesa días de máxima tensión. Mientras los indicadores económicos muestran fisuras en la percepción social, el presidente Javier Milei decidió radicalizar su discurso. Responsabiliza a los medios de comunicación por lo que denomina la «cadena del desánimo», una postura que choca con los exdirigentes del PRO dentro del gabinete, quienes advierten que la falta de acuerdos políticos frena la reactivación.
El enojo presidencial se desató tras conocerse el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de la Universidad Torcuato Di Tella, que en abril tocó su piso más bajo en 20 meses. Milei interpretó el dato como una «construcción mediática», retomando una retórica de confrontación para blindar su gestión frente al malestar social por el bolsillo.
El factor Manuel Adorni y el costo del blindaje oficial
Uno de los puntos de mayor fricción interna es la figura de Manuel Adorni. El vocero, ratificado por Milei en un gesto de respaldo ante el Congreso, enfrenta una investigación judicial por su evolución patrimonial.
- La lupa judicial: el fiscal Gerardo Pollicita ordenó pericias sobre gastos en efectivo por 130.000 dólares.
- Doble vara: la protección a Adorni contrasta con la salida de Carlos Frugoni (Infraestructura), desplazado tras omitir propiedades en el exterior.
- Grieta interna: esta diferencia de criterios profundiza las distancias entre el «karinismo» y el ala moderada del Gobierno.
«No es la economía, es la política»: el reclamo de Luis Caputo
El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, junto a Patricia Bullrich y Diego Santilli, sostiene que las variables macro ya están ordenadas, pero la recuperación se ralentiza por la falta de previsibilidad política.
Desde Hacienda advierten que los inversores miran con desconfianza la sostenibilidad del modelo sin alianzas legislativas sólidas. El reciente rechazo de gobernadores aliados y del PRO a la reforma electoral es una señal de alerta que el ala dura de La Libertad Avanza parece ignorar.
Mientras el ala política busca puentes, el sector de Karina Milei y Santiago Caputo avanza en una estrategia de «pureza» para las elecciones de 2025. Los armadores oficiales trabajan en candidaturas 100% libertarias, lo que pone en duda una futura alianza con el PRO.
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