“¿Por qué el Estado lo permite?”
El 29 de julio concurrí a la empresa Telefónica con el fin de asesorarme sobre los trámites necesarios para dar de baja los servicios de internet. Me informaron que tenía que hacer la solicitud pertinente y a los diez días entregar el módem. Aunque no entendí por qué tenía que esperar ese período de tiempo, hice la solicitud de baja y a los 12 días entregué el módem. Hasta ahí todo normal, pero… la víctima no sabía lo que le esperaba. Cuando recibí la factura de agosto, “¡bingo!”: observo que el importe total incluía el servicio de internet. De nuevo a la oficina para que me aclararan la situación. Me indicaron que debía comunicarme por medio de un teléfono que estaba en un escritorio. Me atendió una voz femenina que me informó que me habían facturado diez días por la “demora” en la entrega del módem y que el resto me lo acreditarían en el pago del servicio telefónico (pague adelantado), que había tenido suerte ya que a otros clientes les facturaban 20 días. La estafa, dolo, buen negocio para la empresa, estaba consumado. La víctima, a pagar. ¿Por qué el Estado permite esta estafa? ¿Por qué hay que concurrir dos veces por un trámite que se puede hacer de una sola vez? ¿Por qué no atienden en forma personal (falta de consideración)? Qué equivocado estaba el señor Berni cuando nos decía desde la tevé que las empresas privadas nos iban a brindar un buen servicio a un costo accesible. La realidad siempre supera a la ficción y la víctima de estos ilícitos siempre es el consumidor. Las multas que les aplican a estas empresas son una burla y los balances de las mismas son, por lo menos, obscenos. De cualquier manera, creo que al ver este reclamo seguro que uno de estos días vendrá un señor muy bien vestido con un impecable portafolio cuadrado a presentar las disculpas por esta situación irregular, me entregará en nombre de la empresa los dineros mal facturados y dirá que otorgarán una donación varias veces millonaria a una institución de bien público para compensar a los que no reclamaron y agradecerme la información brindada… Para Platón otra vez soñando, su amigo Colón: los sueños son lo único que no me pueden robar. Benito Salinger DNI 4.836.427 Cipolletti
Benito Salinger DNI 4.836.427 Cipolletti