Premio Tusquets a Betina González

La escritora argentina fue la elegida por su novela “Las poseídas”.

Por Redacción

La escritora argentina Betina González obtuvo ayer el 8º Premio Tusquets de Editores de Novela con “Las poseídas”, que se anuncia en la Feria Internacional del libro de Guadalajara. El jurado compuesto por Almudena Grandes, Juan Gabriel Vásquez, Fernando Aramburu y, en representación de la editorial, Beatriz de Moura, valoró “la destreza con que la autora teje una trama que combina géneros y elementos diversos, la recreación poco complaciente del despertar sexual de la adolescencia y su actitud desafiante ante la herencia de los adultos”. En “La poseídas” se experimenta “una atmósfera de un colegio religioso que acaba convirtiéndose en un trasunto sutil de un país que sale de la dictadura, todo ello contado con una escritura envolvente y original, de altísima calidad literaria”, dice el fallo. Betina González en diálogo con Télam desde Guadalajara dijo que este premio la encuentra “súper feliz. No lo esperaba. Para mí es un libro arriesgado y distinto a los anteriores. No pensé que iba a ganar un premio porque corrí muchos riesgos”. “Es un gran privilegio y el gran premio para mí, más allá de la publicación y el dinero, es que sean mis colegas y maestros los que evalúan la obra por primera vez”, sostuvo contenta y recordó que cuando ganó en 2006 el Premio Clarín de Novela por “Arte menor”, los escritores José Saramago y Rosa Montero fueron los que leyeron y distinguieron su trabajo antes que nadie. González (Buenos Aires, 1972), también doctora en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, ya había iniciado esta nueva etapa con el lenguaje “experimental” en algunos de sus cuentos incluidos en el libro de relatos “Juegos de playa” (Premio Fondo Nacional de las Artes 2006), “Las poseídas” transcurre en los años 80, durante la transición democrática. “Es en una escuela católica para chicas. Se puede leer como una novela de iniciación. Habla sobre ser chica en esa época, de la pérdida de la inocencia en relación con el mundo adulto y con el contexto político posdictadura”, dijo. Felisa Wilmer es la chica nueva que ingresa en un colegio religioso para niñas en la zona norte de Buenos Aires. Recién llegada de Londres, Felisa se convierte en el centro de atención por su actitud rebelde y su mal comportamiento, rodeada además por el aura “poética” por sus aficiones artísticas, su perfecto inglés y su carácter tan impenetrable como independiente. Así la ve López, la narradora y protagonista, que no tardará en hacerse amiga suya. Las chicas viven entre las leyendas sobre la historia del colegio y algunos “peligros” más reales. Pero poco a poco López irá descubriendo la historia de Felisa, que vive con su abuela después de la muerte de su madre en un accidente, y de las razones de su comportamiento excéntrico y suicida, como de “poseída” por personas de su entorno. (Télam)

Doctora en Literatura Latinoamericana y autora de “Arte menor”, Betina González vuelve a ser premiada.


Exit mobile version